UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– La pamplonesa Marta Vidaurreta, investigadora de la Facultad de Enfermería, estudia su cambio de rol y los beneficios de una implicación activa desde el embarazo

La pamplonesa Marta Vidaurreta, investigadora de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Navarra, analiza el fenómeno de la paternidad primeriza enfocada en el cambio de rol del padre y en los beneficios familiares y sociales de su implicación activa desde las primeras etapas del embarazo.

En concreto, el estudio señala que un padre implicado en el desarrollo de su hijo aumenta la autoestima, confianza e independencia del niño, además de sus competencias y habilidades socioemocionales. A su vez, tras la infancia, la paternidad activa está relacionada con menores tasas de abandono escolar y de desarrollo de malos hábitos.

Respecto al hombre que se convierte en padre, añade Marta Vidaurreta, “la participación activa en las labores familiares puede resolver la frecuente ansiedad provocada por este cambio, ya que les aporta seguridad y aumenta su percepción de ser eficaces en el ejercicio de su nuevo rol”.

La participación del progenitor en los cuidados del hijo puede incluso aminorar la tristeza puerperal de la madre y favorecer la instauración y mantenimiento de la lactancia materna. Incluso, la implicación activa del padre puede reducir el abandono del mercado laboral de la madre tras su baja y disminuir su percepción de que la maternidad puede limitar su desarrollo profesional.

Favorecer una paternidad saludable

Marta Vidaurreta pretende profundizar en cómo los padres experimentan el cambio a padres primerizos, cuáles son sus expectativas y necesidades en la etapa del embarazo. Su objetivo es “tratar de impulsar en nuestro país el desarrollo de actividades y programas que respondan a sus individualidades”.

“La labor de ambos progenitores es imprescindible e insustituible. Se trata de que asuman su rol y sus responsabilidades para que la llegada de un hijo, a pesar de ser un evento estresante, sea una oportunidad de crecimiento individual y de pareja”. Para conseguirlo, afirma la investigadora, “los profesionales de la salud debemos capacitar y ayudar a estos nuevos padres a formar una familia saludable”.

Esta investigación se enmarca dentro del Proyecto SINERGIA (www.proyectosinergia.es) de la Facultad de Enfermería que busca promover la salud infantil y familiar impulsando la cooperación entre las familias y profesionales del ámbito de la salud y la educación. A partir de este estudio de campo, la siguiente fase de la investigación se llevará a cabo con padres primerizos de la Comunidad Foral de Navarra esperando tener resultados para el 2016.