UNIVERSIDAD CATÓLICA SAN ANTONIO DE MURCIA

La investigación, promovida por la UCAM y que desarrolla un equipo de científicos de Estados Unidos y España liderado por , pretende obtener órganos humanos en cerdos para transplantarlos en personas enfermas.

Ser capaz de implantarle a un paciente un hígado generado a partir de una célula extraída de su pelo y desarrollado en un animal, recuperar una córnea gravemente enferma o regenerar un menisco irrecuperable. Parece ciencia ficción, pero la revista científica de referencia internacional ‘Nature’ acaba de publicar los resultados de los avances de las investigaciones que, promovidas por la Universidad Católica San Antonio de Murcia, lidera en este sentido el doctor Juan Carlos Izpisua, coordinando a científicos de Estados Unidos y España, en lo que supone ya un hito mundial y genera unas enormes expectativas.

Para los investigadores “por primera vez se puede afirmar que tenemos células con potencial para generar todas las células del cuerpo humano. Esto es algo que por mucho tiempo hemos estado intentando lograr y nos permite dar el paso siguiente, que es generar tejidos y órganos de tamaño y fisiología similares a los humanos”.

LA JOLLA EN EEUU; CLINIC, CEMTRO Y UCAM EN ESPAÑA

El científico español Juan Carlos Izpisua está al frente del Laboratorio de Expresión Génica del Instituto Salk de La Jolla, (California), en donde trabaja casi un millar de científicos de 20 países diferentes, y que ha propiciado 22 premios Nobel. Es también catedrático en Biología del Desarrollo de la UCAM y doctor Honoris Causa por esta institución.

Desde allí coordina un amplio equipo de científicos, que trabajan en esta institución americana así como en otros tres centros españoles: la Universidad Católica de Murcia (siendo el responsable del grupo Jerónimo Lajara, oftalmólogo y vicedecano de la Facultad de Medicina), la Clínica CEMTRO de Madrid (al frente, el traumatólogo Pedro Guillén, su director y catedrático extraordinario de Traumatología del Deporte de la UCAM) y el Hospital Clinic de Barcelona (bajo la responsabilidad de su director, Josep María Campistol, nefrólogo). Además, cuenta con la colaboración de la Universidad de Davis, en California (de la mano del investigador Pablo J. Ros) y de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia (con el catedrático de Patología Animal, Emilio Martínez).

Y es que en traumatología, nefrología y oftalmología serían tres campos en los que se aplicaría a nivel clínico esta técnica de medicina regenerativa, caso de que este equipo de científicos logre llevarla a los trasplantes en seres humanos.

DE LA PLACA PETRI AL ÉXITO ‘IN VIVO’

Lograr que la propia célula sea el mejor medicamento era el objetivo de las investigaciones de referencia, que se habían desarrollado solo en fase ‘in vitro’, dentro de una placa Petri en un laboratorio, logrando modificar una célula adulta, ya especializada, para dotarla de la misma capacidad de generar tejidos que las embrionarias, es decir con capacidad pluripotente, llamada Célula IPS (Induced Pluripotent Stem).

El equipo de Izpisua ha sido capaz ahora de hacerlo realidad ‘in vivo’, ya que ha logrado que naciera un ratón con un páncreas generado a partir de células IPS de rata. Así lo ha publicado hoy la revista científica ‘Nature’, con un índice de impacto de 42.351 y primera en su área de conocimiento: 1/55 en Multidisciplinary Sciences.

YA, EN CERDOS

Izpisua ya tiene en marcha la siguiente fase, la generación de órganos humanos en cerdos y, de obtener también resultados positivos, se estaría en disposición de trasplantarlos a personas enfermas.

Esta es la parte de la investigación que se está desarrollando ahora en la Región de Murcia, en donde se han inseminado cerdas hasta conseguir cien embriones a los que se les han introducido células humanas pluripotentes. Dichos embriones han sido implantados luego en cerdas receptoras y, tras unas semanas de gestación, se comprobará si dichas células se han dividido y diferenciado para dar lugar al órgano deseado.

Izpisua explica que “teníamos nuestras dudas de si podíamos mezclar una célula humana en un entorno animal, y este experimento así lo demuestra, con lo cual estamos muy esperanzados de que lo podamos extender”. La esperanza es que “si lo logramos hacer en una especie animal similar en el tamaño de los órganos como puede ser el cerdo, eso pueda ser un material para el trasplante de cualquier órgano o tejido”.

El prestigioso científico español asegura que “para mí ha sido muy importante tener el apoyo de personas que creen en este proyecto, y en este caso de la Universidad Católica de Murcia a través de su presidente José Luis Mendoza, lo que nos ha permitido ampliar estas observaciones y que éste sea el primer paso de un proyecto mucho más grande e importante, que pueda paliar muchas de las enfermedades que hoy no tienen cura”.

OBJETIVO: CURACIÓN EN EL SER HUMANO

“Se trata” –explica- “de crear un tejido o un órgano humano que procede del mismo paciente, de una célula de piel o de pelo; crear ese tejido que el paciente necesita (por la pérdida de función), en otro animal y que esa sea la fuente de trasplante”.

Para ello “tenemos que empezar por los tejidos, en los que un pequeño éxito ya es un gran avance. Si una persona ciega ve un poquitín, es un gran éxito. Si los niveles de insulina se pueden reducir un poco, la calidad de vida de la persona es realmente muy diferente. Si logramos favorecer la movilidad aunque sea en una proporción muy pequeña, la calidad de vida de una persona con problemas articulares será mucho mejor”.

UCAM

Juan Carlos Izpisua dirige la Cátedra de Biología del Desarrollo de la UCAM, una de las más de 60 que tiene esta Universidad, que cuenta también con 22 grupos investigadores y 73 proyectos de investigación activos, o un pionero programa de Doctorados Industriales, todo ello dentro de su Plan Propio de Investigación.

José Luis Mendoza, presidente de la UCAM explica que “hemos apostado fuertemente por la investigación de calidad, siempre al servicio de la humanidad y los proyectos de investigación que se van a llevar a cabo con esta cátedra se hacen pensando en la curación de muchas enfermedades, pero para que se beneficie especialmente la gente más pobre, más necesitada”.

Añade que “hemos invertido este año más de 9 millones de euros en investigación; eso prueba la importancia que le damos no solamente a la enseñanza de calidad, que es fundamental con toda la metodología anglosajona que aplicamos en la universidad, sino también a la investigación de excelencia y a su transferencia a la sociedad, para que se beneficie de ella”.