UNIVERSIDAD CEU CARDENAL HERRERA

Frente al calzado normal, el estudio demuestra que este calzado “inestable” mejora la actividad de los músculos del tronco para mantener el equilibro, lo que favorece la estabilidad de la columna y podría contribuir a reducir el dolor lumbar de baja intensidad

El trabajo, liderado por investigadores de la CEU-UCH, en colaboración con la UV, ha sido aceptado para su publicación en el European Journal of Physical Rehabilitation and Medicine

Los pocos estudios precedentes sobre este tipo de calzado se han centrado en las mejoras en la musculatura de las piernas, pero ninguno había analizado aún los efectos en los músculos de la zona lumbar

Desde mediados de los años 90, diversas empresas han introducido en el mercado un tipo de calzado “inestable”, que se caracteriza por su suela redondeada o curva en dirección anteroposterior y un talón flexible. Esta curvatura de la suela proporciona una base inestable al pie para simular el caminar descalzo, frente al calzado convencional, que contribuye a la estabilidad, lo que puede debilitar los músculos que desarrollan esta función estabilizadora, al ser poco utilizados. Las implicaciones a largo plazo de la utilización de estos zapatos, para determinar si ayudan a aliviar el dolor, prevenir lesiones y mejorar el rendimiento, son de interés para biomecánicos, médicos, fisioterapeutas y entrenadores.

Hasta ahora, los escasos estudios científicos realizados se han centrado en analizar los efectos del calzado inestable en la musculatura de las piernas. Por primera vez, investigadores de Fisioterapia y Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera y de la Universidad de Valencia han realizado el primer estudio a nivel mundial sobre los efectos de este tipo de calzado en la región lumbar. Su trabajo, titulado “Effects of Unstable Shoes on Trunk Muscle Activity and Lumbar Spine Kinematics”, ha sido aceptado para su publicación en el European Journal of Physical Rehabilitation and Medicine.

Estudio pionero

La investigación, liderada por el vicedecano de Medicine (Grado en Medicina bilingüe) de la Universidad CEU Cardenal Herrera, Juan Francisco Lisón, ha estudiado las variaciones que el uso de este tipo de calzado provoca en la activación de los músculos erector espinal, recto anterior del abdomen y oblicuos del abdomen. Según señala el profesor del Grado en Fisioterapia de la CEU-UCH Pablo Salvador, coautor de la investigación, “estos músculos del tronco estabilizan la postura de la columna vertebral y están relacionados con el dolor lumbar de baja intensidad”.

El estudio se ha realizado sobre 48 sujetos sanos, 24 hombres y 24 mujeres, que no habían utilizado anteriormente este tipo de calzado inestable, comparando la activación muscular que registran durante la marcha con un calzado de control. En las pruebas, se ha seguido un protocolo de medición de la musculatura del raquis lumbar por electromiografía. Y mediante electrogoniometría en la misma zona, se han determinado también los grados de lordosis lumbar, o curvatura de la parte inferior de la columna, que se producen al caminar con ambos tipo de calzado.

Principales resultados

Los resultados obtenidos en el estudio determinan que el calzado inestable mejora la actividad y la fuerza de los músculos erector espinal y recto abdominal del tronco en todas las fases de la marcha, en comparación con el calzado de control. “El calzado de suela redondeada, que simula una superficie inestable, requiere una continua activación de los músculos del tronco para estabilizar la zona lumbar y mantener el equilibrio. Este aumento de la co-contracción de los músculos del tronco incrementa la estabilidad de la columna, lo que podría contribuir a prevenir o a aliviar el dolor lumbar de baja intensidad”, señala el profesor Pablo Salvador.

Los investigadores Juan Francisco Lisón, del Departamento de Medicina y Cirugía de la CEU-UCH, y Pablo Salvador, del Departamento de Fisioterapia de la CEU-UCH, y de los Departamentos de Educación Física y de Anatomía de la Universidad de Valencia Pedro Pérez, Salvador Llana y Daniel Sánchez-Zuriaga, que integran el equipo, han observado también un significativo incremento de la curvatura de la columna o lordosis en la zona lumbar al utilizar este calzado. “Este mecanismo biomecánico natural es considerado como la mejor acomodación de la columna para absorber el impacto vertical al caminar”, añade el profesor de la CEU-UCH Pablo Salvador.

Nueva línea de investigación

Los resultados obtenidos permiten concluir que el uso de calzado inestable puede ser un método habitual de entrenamiento para fortalecer los músculos del tronco que mejoran el estatus fisiológico de la columna en la población sana. Y en ejercicios de rehabilitación, este calzado podría contribuir también a reducir el dolor lumbar de baja intensidad en aquellas personas que lo padecen.

Por ello, gracias a los positivos resultados registrados en este estudio pionero a nivel internacional, próximamente, la línea de investigación en dolor lumbar del Máster en Atención Fisioterápica en la Actividad Física y el Deporte de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de CEU Cardenal Herrera iniciará una nueva investigación para comparar los beneficios del calzado inestable frente al calzado normal sobre pacientes con dolor lumbar, en colaboración la firma de calzado MBT, una de las pioneras en la fabricación de este tipo de suelas inestables.

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