UNIVERSIDAD DE EXTREMADURA

La Universidad de Extremadura lanza al mercado demandas de innovación tecnológica por valor de dos millones de euros. Mediante el mecanismo de compras públicas innovadores, la UEx fomenta la innovación en las empresas al mismo tiempo que mejora sus servicios de valor añadido de I+D+i

La Universidad de Extremadura impulsa la innovación empresarial a través de un nuevo instrumento de financiación de la I+D+i, la Compra Pública Innovadora (CPI). Este sistema, que promueve la Unión Europea y el Ministerio de Economía y Competitividad, busca fomentar la innovación tecnológica en las empresas a partir de la demanda de las administraciones públicas. Con una inversión cercana a los dos millones de euros en compras públicas innovadoras, la universidad es pionera en el desarrollo de este mecanismo en Extremadura y ha diseñado, además, una metodología propia para la ejecución de CPIs de pequeño presupuesto.

La Universidad de Extremadura es, por tanto, la primera entidad pública que desarrolla este novedoso instrumento en la región a través de la firma de dos convenios de fomento de la innovación desde la demanda con el Ministerio de Economía y Competitividad. Los convenios van a tener como resultado el desarrollo de dos Mapas de Demanda Tecnológica Temprana, con un total de 32 demandas tecnológicas innovadoras que serán cofinanciadas en un 80% por el Programa Operativo Fondos Tecnológicos FEDER “por y para las empresas”. De esta manera, los equipos de investigadores licitan la contratación de nuevas funcionalidades y demandas tecnológicas, no existentes en el mercado, y que son necesarias para el desarrollo de la actividad investigadora y la prestación de servicios de alto valor añadido para la innovación y la I+D, que se presta a las empresas desde la propia universidad.

Demandas tecnológicas licitadas al mercado por la UEx

El proyecto LABpole pretende crear un polo biotecnológico y biosanitario especializado en el Gran Animal. Para llevar a cabo este ambicioso objetivo, se han unido el Servicio de Innovación y Análisis de Alimentos de Origen Animal (SiPA), el Hospital Clínico Veterinario, ambos de la Universidad de Extremadura, y el Centro de Cirugía de Mínima Invasión Jesús Usón. Los equipos trabajan coordinados con el objetivo de ofrecer infraestructuras y servicios altamente especializados en el Gran Animal (caballo, vaca, cerdo, oveja y perro) con tres vertientes: el animal como alimento, el animal como paciente y el animal como modelo de investigación preclínica.

En el caso del Servicio de Innovación y Análisis de Alimentos de Origen Animal, dirigido por el catedrático de la UEx Jesús Ventanas, se efectuarán seis licitaciones dirigidas a adaptar su oferta de tecnología y servicios a las empresas de productos cárnicos. Con la finalidad de ayudar a las empresas a cumplir con la normativa de etiquetado nutricional, una de las demandas que se va a lanzar al mercado es la aplicación de una nueva tecnología NIR para la evaluación nutricional de productos cárnicos. Esta nueva tecnología permitirá ampliar el número de parámetros analizados y obtener un resultado de análisis mucho más rápido. “De tal modo, que si con los métodos clásicos los resultados están disponibles en un plazo de 3 o 5 días, con la nueva tecnología NIR será posible obtenerlos en una sólo mañana. Esto, en el caso de la carne fresca es fundamental”, subraya Antonio Silva, técnico responsable del SiPA.

“LABpole enlaza muy bien con la Estrategia de Especialización Inteligente de Extremadura, pretendemos ser una región que transforme materas primas en productos de calidad y una región exportadora a su vez”, declara Jesús Ventanas. En el caso concreto de los productos cárnicos, LABpole supone ampliar la oferta tecnológica relacionada con la calidad y seguridad de los alimentos y, sobre todo, potenciar los servicios relativos a la calidad sensorial. “El consumidor valora y se fija cada vez más en el color, sabor y aroma de los alimentos. En este sentido, trabajamos para atender las demandas de las empresas dirigidas a satisfacer las exigencias de los consumidores”, añade el investigador de la UEx. Así y en el formato de jamón curado loncheado, el SiPA investiga innovaciones que eviten la perdida de flavor y permitan al consumidor apreciar las cualidades organolépticas y sensoriales del jamón. Este es el caso de los sensores tecnocromáticos que, según la temperatura, avisan al consumidor de que el producto está listo para su consumo.

El proyecto DePaTech, por su parte, pretende poner en marcha un Centro de Tecnificación para el Deporte Paraolímpico que apoye la tecnificación de este deporte. Está liderado por el Grupo de Biomecánica de Movimiento Humano y Ergonomía y el Grupo de Robótica, Automática y Sistemas Electrónicos de la Universidad de Extremadura. Gracias a este proyecto, estarán en el mercado los primeros robots y sistemas que van a permitir mejorar el rendimiento del deportista paraolímpico y proporcionar técnicas de evaluación funcional, así como desarrollar nuevos equipamientos de ayudas técnicas y servicios de valor añadido.

“Dentro de este contexto, proponemos seis desarrollos tecnológicos de tecnología precomercial, dos de los cuales tienen que ver con el rendimiento en el deporte de personas con deficiencia visual, tres van asociados al diseño de sillas de rueda y otra con la propiocepción, el sentido que informa sobre la posición de los músculos y que es una cualidad fundamental del control de los movimientos en el marco de la discapacidad”, explica Konstantinos Giannikellis, investigador de la UEx y especialista en biomecánica del movimiento humano y control motor.

Este proyecto presenta el valor añadido de que está orientado a desarrollar tecnologías y proponer soluciones adecuadas en función del cuadro clínico del deportista con reducida motricidad. Promueve, además, la colaboración con las empresas fabricantes de equipos de ayuda técnica al discapacitado y de tecnologías de rehabilitación. “Esta es la fortaleza de nuestro proyecto porque en el contexto del deporte paraolímpico hay un alto grado de usabilidad, es decir, el objetivo es desarrollar productos con tecnología específica para usuarios concretos y en condiciones de uso también específicas”, matiza Giannikellis.

La Compra Pública Innovadora es el paradigma de la colaboración público-privada en el ámbito de la investigación y el desarrollo tecnológico. Las empresas ofertan soluciones innovadoras que demandan las administraciones públicas, como primer cliente de la innovación. La Universidad de Extremadura contribuye de esta manera a fomentar la innovación de las empresas al mismo tiempo que mejora sus servicios de I+D+i.

Procedimiento de Compras Públicas Innovadoras

La Compra Pública Innovadora se enmarca dentro de una política de contratación pública que promueve la innovación mediante licitaciones que incentiven la presentación de soluciones innovadoras. Esta herramienta de financiación se materializa en dos modalidades de actuación: la Compra Pública de Tecnología Innovadora (CPTI), que requiere el desarrollo de una tecnología nueva o mejorada para cumplir con los requisitos demandados por el comprador y la Compra Pública Precomercial (CPP), en la que la administración pública comparte con las empresas los riesgos y beneficios de la I+D necesaria para desarrollar soluciones innovadoras.

Para el desarrollo de estos procedimientos de Compra Pública Innovadora, la Universidad de Extremadura ha contado con la colaboración de FUNDECYT-PCTEX, expertos regionales en la materia, que han definido el alcance de las CPIs, el procedimiento de valoración de las propuestas del mercado y el diseño del procedimiento de licitación y criterios de valoración de las mismas.

El Mapa de Demanda Temprana desarrollado en cada uno de los convenios ha sido sometido a consulta en el mercado, con el objetivo de conocer la impresión de las empresas y sus ideas innovadoras para cubrir las demandas de la UEx. Para ello, se ha procedido a la publicación de Anuncios de Consulta Pública al Mercado en el DOE y en el perfil de contratante de la UEx.

Las respuestas de las empresas han sido evaluadas por Mesas de Expertos de la UEx, conformadas a estos efectos. En la valoración, los expertos han tenido en cuenta el grado de innovación de las propuestas y que la tecnología presentada para satisfacer la necesidad planteada no estuviera protegida por ningún instrumento de propiedad intelectual o industrial. La información proporcionada por el mercado ha servido de base para la elaboración de los diferentes pliegos de prescripciones técnicas de las licitaciones de las CPI. En el caso del proyecto LABpole se han licitado necesidades funcionales o mejoras de innovación en equipos, no existentes en el mercado, que potenciarán las actividades de investigación y permitirán la prestación de servicios de alto valor añadido. El proyecto DePaTech, por su parte, ha lanzado a consulta seis necesidades tecnológicas clasificadas como precomerciales por el nivel de riesgo superior de I+D que implica la tecnología solicitada, consistiendo en el desarrollo de equipos tecnológicos que no se encuentran en el mercado.

Las licitaciones de Compras Públicas Innovadoras lanzadas por la UEX serán procedimientos de compra abiertos en dos fases de valoración, que están siendo publicadas actualmente en el Perfil de Contratante de la UEx.

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