La clave es aprovechar todas las oportunidades para comunicarse en inglés y no tener miedo a cometer errores.

Visitas guiadas, mapas, restaurantes… los recursos durante el verano son casi infinitos y permiten practicar las cuatro habilidades del idioma.

Las vacaciones de verano son una gran oportunidad para poner a prueba los conocimientos de inglés adquiridos durante el curso. Además de los campamentos de verano y de los cursos intensivos en países de habla inglesa, esta época del año es el momento ideal para comprobar en situaciones reales la capacidad de comunicar.

Craig Thomas, Assessment Services Support Manager en , ha elaborado unos consejos para practicar inglés y mejorar las cuatro habilidades del idioma durante las vacaciones de verano. Estos también sirven si no se sale fuera de España y se pueden resumir en dos: estar siempre dispuesto a aprovechar las oportunidades de uso del inglés y no tener miedo de cometer errores, ambas son estrategias importantes para mejorar el inglés.

Mejora de la comprensión lectora en inglés (Reading):

Leer los anuncios en los lugares públicos y las guías y mapas gratuitos que incluyen traducciones en varios idiomas. Hay que tomarlo como un pequeño reto, estudiando las sugerencias y las direcciones que se indican, en inglés en primer lugar y luego en el idioma materno.

Una lectura ligera de verano en inglés es también una buena opción para aprovechar las tardes de playa.

Mejora de la comprensión auditiva en inglés (Listening):

Aprovechar las visitas guiadas en inglés que son, además, una oportunidad para entablar conversación con nativos. En un museo se puede pedir la audio guía en inglés (algunas permiten seleccionar el idioma en el que se quiere escuchar la visita).

Prestar atención a los mensajes y anuncios que se emiten por megafonía en los aeropuertos, estaciones de ferrocarril, etc. Es preciso fijarse en la pronunciación de los términos y no preocuparse si no se entiende todo: estos mensajes de aviso a veces no son fáciles de comprender pero ayudan a mejorar la comprensión auditiva. Con los nombres de los vuelos siempre se puede practicar el spelling.

En el hotel o el apartamento, tomar unos minutos de descanso con la televisión  puesta en inglés. Es muy interesante escuchar cómo se comentan las noticias locales u otro tipo de información internacional previamente conocida pero narrada en inglés. Para ayudar en la comprensión, puede ser bueno activar los subtítulos.

Mejora de la expresión oral en inglés (Speaking):

No hay nada más divertido que intentar hacerse entender en otro idioma. En el extranjero, se puede preguntar a los empleados del hotel y a los transeúntes por direcciones, lugares de interés…  Hablar con el Maître en el restaurante sobre los platos que sugiere, y pide más información sobre cómo están cocinados, si son platos tradicionales, etc… es siempre un ejercicio gratificante. En España, no hay que tener reparos en prestar ayuda a extranjeros que la soliciten y ¡hacerlo en inglés!

La interacción con los hablantes nativos sin miedo ni vergüenza aporta riqueza lingüística y cultural. Siempre se aprecia a quién realiza el esfuerzo por hablar en otro idioma y es la mejor manera de mejorar el speaking. ¡Y además es muy divertido!

Mejorar la expresión escrita en inglés (Writing):

En casi todos los hoteles e incluso restaurantes existen formularios (feedback forms) para dejar comentarios y valoraciones sobre la estancia y la experiencia en el hotel. Mejor cumplimentarlo en inglés. Aunque lleve más tiempo, se estará mejorando la expresión escrita y ampliando el uso del vocabulario. Incluso se puede comentar las impresiones de la estancia en las numerosas páginas web que recopilan las opiniones de los viajeros.

¿Por qué no enviar una postal a familiares, amigos y profesores de inglés? Además de recuperar esta costumbre casi en desuso, se puede escribir en su totalidad o en parte en inglés. Una vez de vuelta, se puede releer y corregir los errores.