UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

Según una tesis de la UPV/EHU, el método de la “carga percibida” es más rentable, debido a su sencillez, versatilidad, bajo coste y aplicabilidad

Asier Los Arcos Larumbe, autor de la tesis Control y evaluación de la carga de entrenamiento para la preparación física de jóvenes futbolistas profesionales, señala que el método de la “carga percibida” puede convertirse en la alternativa que buscan los preparadores físicos de equipos amateurs, debido a que la mayoría de dichos conjuntos no disponen de medidores de frecuencia cardíaca ni de tecnología GPS.

Asier Los Arcos aclara que “no es lo mismo ‘carga percibida’ que ‘esfuerzo percibido’. El esfuerzo percibido es la valoración subjetiva (una puntuación del 0 al 10) que hace un jugador sobre el nivel de dureza de un entrenamiento o partido. A continuación, se multiplica el esfuerzo percibido por la duración de la sesión, y calculamos la carga de entrenamiento, es decir, la carga percibida”.

Según el autor de la tesis, “gracias a este método (barato, de sencilla aplicación y utilizable en las competiciones), podemos conocer la carga de entrenamiento del jugador y, posteriormente, asociarla con los cambios que se producen en su capacidad física. Y lo más importante: cualquiera puede usar este método para determinar la carga de entrenamiento de sus jugadores. No es necesaria ninguna inversión económica; no hacen falta bandas para medir la frecuencia cardíaca; no se necesitan GPS… La información que aporta este método es, por otra parte, muy similar a la que se recaba mediante otros procedimientos”.

El primero en utilizar un método de valoración subjetiva del esfuerzo fue Gunnar Borg, quien, allá por los años 60, quiso saber si se podría predecir la carga comparando los valores subjetivos (el esfuerzo percibido por el deportista) con datos objetivos (frecuencia cardíaca, nivel de lactato…).

Posteriormente, “hacia 1996, Carl Foster empezó a valorar el esfuerzo del deportista, pero en lugar de preguntar a este por el esfuerzo percibido en determinados momentos del ejercicio, pedía la valoración global de la sesión y, acto seguido, multiplicaba el resultado por la duración del entrenamiento. Borg pedía al deportista la valoración de diferentes momentos de un ejercicio (en una bicicleta estática, por ejemplo, cambiando de niveles de esfuerzo); Foster, en cambio, pedía la valoración de todo el ejercicio”, señala Los Arcos.

Osasuna B, campo de pruebas

Asier Los Arcos ha basado su tesis en las pruebas realizadas con los jugadores del C.A. Osasuna (B), que competía en la 2ª División B durante la temporada 2012-13. “La condición física de los jugadores fue evaluada en cuatro sesiones de test de la temporada (julio, septiembre, diciembre y febrero) mediante las siguientes pruebas: CMJ (Counter Movement Jump), CMJ manos libres, CMJ con pierna dominante y no dominante, sprints de 5 y de 15 m, y la velocidad asociada a una determinada concentración de lactato en sangre”, explica Los Arcos.

Durante toda la temporada el “esfuerzo percibido” fue valorado por los jugadores tras cada entrenamiento y partido oficial mediante la escala de percepción del esfuerzo propuesta por el investigador Carl Foster. Los futbolistas valoraron el esfuerzo a nivel respiratorio y muscular (una novedad), y la carga de entrenamiento —la carga respiratoria y muscular percibidas— fue calculada para cada sesión mediante la multiplicación del esfuerzo percibido por la duración de la sesión. Una vez conocidos los cambios individuales producidos en la condición física y cuantificada la carga percibida acumulada en cada período de la temporada, se valoró la asociación entre ambas variables (carga de entrenamiento y cambios en la condición física). La carga percibida permitió explicar en algunos periodos de la temporada hasta un 35 % la variación de la condición física de los futbolistas.

Información adicional:

Tesis doctoral (Control y evaluación de la carga de entrenamiento para la preparación física de jóvenes futbolistas profesionales) elaborada en el 2014 y dirigida por Raúl Martínez de Santos y Alberto Méndez-Villanueva.