UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

El IX Congreso Nacional de Atención Farmacéutica premia a investigadores de la Facultad de Farmacia de la UPV/EHU y de la Comarca Araba de Osakidetza

El trabajo ‘Impacto de las acciones de mejora para el control farmacoterapéutico de la insuficiencia cardíaca en Atención Primaria’, realizado por profesores de la Facultad de Farmacia de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea en colaboración con la Comarca Araba de Atención Primaria (AP), recibió el premio al mejor trabajo de atención primaria en el IX Congreso Nacional de Atención Farmacéutica celebrado en Toledo. La investigación tenía como objetivo evaluar la adecuación de los tratamientos farmacológicos en la insuficiencia cardíaca y estuvo coordinada por Begoña Calvo Hernáez, catedrática de la Facultad de Farmacia de la UPV/EHU, y Javier Martínez Gorostiaga, farmacéutico de AP de la Comarca Araba.

El estudio se hizo en la comarca de Álava de Osakidetza, que atiende a una población de 304.000 personas distribuidas en 23 unidades de atención primaria o zonas de salud, realizándose varias intervenciones a nivel de los médicos de AP de Álava. Entre ellas, destacan la difusión de un boletín farmacoterapéutico, la celebración de sesiones clínicas y el envío a los médicos de listados de pacientes que no cumplían las recomendaciones establecidas.

El estudio demuestra que la intervención del farmacéutico en la revisión, indicación y prescripción de tratamientos para pacientes con insuficiencia cardíaca desde el hospital a atención primaria ayuda a mejorar el control de los enfermos al optimizar sus terapias y al mejorar las historias clínicas. “Estas intervenciones han logrado aumentar de forma significativa el porcentaje de pacientes con insuficiencia cardíaca tratados adecuadamente”, apuntan los investigadores.

Así, se incrementó un 15 por ciento el porcentaje de pacientes tratados adecuadamente y, en total, teniendo en cuenta los nuevos diagnosticados en atención primaria y los tratados adecuadamente, los autores señalan un aumento de un 10 por ciento en el número de pacientes con insuficiencia cardíaca controlada (pasando del 62 al 72 por ciento).