UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

Según un estudio de la UPV/EHU, muchas pensiones son reducidísimas, sobre todo las de las mujeres, y algunas quedan por debajo del mínimo establecido

Elisabet Errandonea, profesora de la UPV/EHU y autora de la tesis Sistema español de pensiones: revisión crítica de los elementos comunes al cálculo de pensiones contributivas (normas sobre tope máximo de pensiones, cuantías mínimas y revalorización de pensiones) afirma que las sucesivas modificaciones aplicadas al sistema español de pensiones han llegado a un punto en el que ya no se garantiza su poder adquisitivo. Las previsiones señalan, por otra parte, que las pensiones públicas españolas seguirán perdiendo poder adquisitivo durante bastantes años.

“Los sistemas públicos y privados de pensiones son vasos comunicantes: la fortaleza de uno significa la debilidad del otro, y viceversa. Cuanto más sólido es un sistema público de pensiones, menos necesidad tiene de ser complementado por sistemas privados, y a la inversa”, señala Elisabet Errandonea. “En los últimos años, el criterio que ha prevalecido sobre todos los demás ha sido el de contener el gasto destinado a las pensiones públicas, y las reformas reductoras ya han empezado a notarse en las pensiones nuevas”, subraya la autora de la tesis arriba citada. El tope máximo de pensiones ha sido revisado a la baja (“modificaciones penalizadoras”), dejando abierta la vía para limitar sus cuantías. Otro tanto sucede con los complementos de mínimos, cuya finalidad es garantizar una cuantía mínima a las pensiones más bajas. Como consecuencia de dicho afán reductor, “las cuantías mínimas de las pensiones han dejado de serlo, en términos absolutos, de manera que ya es posible percibir pensiones por debajo del mínimo establecido”, señala Elisabet Errandonea.

¿Pensiones privadas?

A la vista de semejante panorama, cabe preguntarse si deberíamos ir pensando en hacernos planes de pensiones privados. “Debemos pensar en cotizar el mayor número posible de años, y sobre bases reales; debemos pensar en que hay que fortalecer el sistema público y generar confianza en torno al mismo… La desconfianza debilita al sistema público. Las pensiones privadas tampoco garantizan la solución a las futuras pensiones: sus rentabilidades son muy bajas, incluso negativas en algunos casos. Además, la mayoría de las aportaciones que se hacen a dichos planes son muy pequeñas”, afirma la autora del estudio.

Cabe preguntarse, también, si el sistema público de pensiones de España es viable. ”Sí, es viable. Eso sí, hay que aumentar los recursos destinados a las pensiones públicas. El gasto que se destina en España a la protección social pública está por debajo de las medias europeas, y debe incrementarse para garantizar un sistema público sólido de seguridad social. Y también habría que aumentar las cotizaciones sociales”, afirma Errandonea, quien añade: “No puede decirse que las pensiones públicas estén en peligro, pero sí que las reformas aprobadas en los últimos años tienen como objetivo su recorte”. Según esta investigadora y profesora de la UPV/EHU, “se trata de un dato constatado ya en las pensiones del 2014: ese año, la cuantía media inicial de las pensiones en España fue diez euros inferior a la del año anterior. Dicha disminución también ha empezado a notarse en la CAV, y va a ser cada vez mayor, debido a medidas tales como la ampliación del período de cálculo, aumento de los años cotizados para alcanzar el 100 % de la pensión y, especialmente, con la entrada en vigor del factor de sostenibilidad, en el 2019”.

Mujeres y pensiones

Uno de los datos que llaman la atención en esta tesis es que entre las pensiones de cuantías muy reducidas son más frecuentes las que reciben las mujeres. ¿Motivo? “Las causas son múltiples. Las historias laborales de hombres y mujeres presentan claras diferencias: ellas siguen asumiendo la mayor parte de las labores de cuidado y del hogar, lo que lastra sus historias laborales y de cotización. Hay discriminación en el mercado de trabajo, y segregación entre las labores que desempeñan hombres y mujeres. Las mujeres son mayoritarias en labores como las de cuidado, que están muy poco retribuidas. Además, la propia normativa de seguridad social no siempre afecta igual a hombres y mujeres, y hay normas que favorecen o permiten que ellas permanezcan en la economía sumergida”, señala Elisabet Errandonea.

Información complementaria

Elisabet Errandonea Ulazia (Donostia, 1968) es profesora en la Facultad de Relaciones Laborales y Trabajo Social de la UPV/EHU y autora de la tesis Sistema español de pensiones: revisión crítica de los elementos comunes al cálculo de pensiones contributivas (normas sobre tope máximo de pensiones, cuantías mínimas y revalorización de pensiones), redactada bajo la dirección de Mikel de la Fuente Lavín, colaborador honorífico de dicha universidad.