● Cristina Latasa es CEO y cofundadora de Recombina, una joven empresa biotecnológica nacida de la I+D universitaria e impulsada por un equipo de cuatro emprendedoras españolas.

● Solo el 14% de las empresas universitarias cuenta con mujeres entre sus promotores, según el informe “Mujeres Emprendedoras en la Universidad Iberoamericana: casi todo por hacer”, elaborado por con el apoyo de , a través de .

La carrera profesional de Cristina Latasa parecía que iba a seguir el camino de la de otros muchos investigadores en nuestro país. Con su tesis doctoral en Ciencias Biológicas terminada, esta joven navarra se dio cuenta de que las opciones para lograr una plaza en un centro de investigación “eran cada vez más escasas, y a poco o nada podía aspirar en ciencia si no me marchaba al extranjero”. Y añade: “yo quería seguir en mi zona de confort, haciendo experimentos en el laboratorio”, pero al final el rumbo que tomó fue otro, el de iniciar un emprendimiento tecnológico en España.

Al proyecto se sumaron otras dos doctoras en Ciencias, María Peñas y Marta Vergara, compañeras de Latasa en el Instituto de Agrobiotecnología (IdAB) -titularidad de la Universidad Pública de Navarra, el CSIC y el Gobierno de Navarra-, y con este equipo se fundó en enero de 2013 la spin-off universitaria Recombina, especializada en aplicar la ingeniería genética al servicio de la salud humana, las aplicaciones en veterinaria y la biorremediación ambiental.

Recombina es un caso especial si tenemos en cuenta las estadísticas del emprendimiento femenino universitario. Primero, por ser una empresa liderada por mujeres, cuando solo el 14% de las empresas nacidas en la universidad cuenta con ellas entre sus promotores, según el informe “Mujeres Emprendedoras en la Universidad Iberoamericana: casi todo por hacer”, elaborado por la red universitaria RedEmprendia con el apoyo de Banco Santander, a través de Santander Universidades.

En segundo lugar, Recombina opera en un sector, la biotecnología, en el que la presencia de emprendedoras es más escasa, siendo las mujeres mayoría en ámbitos como la psicología o la sociología, de acuerdo con los datos del estudio. Además tiene una marcada orientación internacional, ya que consigue el 80% de su facturación de la exportación a países como Francia, México, Perú y Brasil, mientras que las emprendedoras en España poseen, en general, “menos expectativas de crecimiento e internacionalización en sus negocios”, tal como apuntaba el “Informe Especial GEM sobre Emprendimiento Femenino” publicado a finales de 2015.

Se podría pensar entonces que el caso de Recombina es fruto de la casualidad, pero su CEO y cofundadora defiende que es reflejo de un escenario real, y de un cambio de tendencia: “a día de hoy, las mujeres son mayoría en los laboratorios de investigación. Siguen siendo los hombres los que logran afianzar una carrera investigadora y dirigir su propio grupo, pero el número de doctorandos mujeres es mayor al de hombres en muchas áreas”. Y aclara que “el equipo ideal tienen que formarse por personas con pasión y capacidad de trabajo en equipo, independientemente de que sean hombres o mujeres”.

No obstante, así como el liderazgo en la investigación está copado por hombres, culturalmente también se asocia a ellos el mundo de la dirección de empresas. Y aunque Latasa no cree que las emprendedoras tengan más barreras que superar que sus compañeros, sí ha vivido la situación de que “al aparecer yo, miraban alrededor para ver dónde estaba mi jefe”. Por este motivo, sostiene que “es importante que exista un cambio de mentalidad”, especialmente cuando se habla de conciliar la vida profesional y la familiar.

Recombina parte con la ventaja de “ser una empresa pequeña, en la que todo es más flexible y nos podemos coordinar de forma sencilla. No es ningún problema ir a buscar a los niños o incluso traerlos un rato para que pinten mientras se acaba en el laboratorio o trabajar desde casa”, explica. Esta “sensibilidad y flexibilidad” debería, en su opinión, extenderse al resto del tejido empresarial.

La primera cita con el emprendimiento

En el día a día, los problemas de las emprendedoras de Recombina “son los mismos que tenemos todos los emprendedores, independientemente de que seamos hombres o mujeres”, afirma Latasa. Es más, la “gran dificultad” que apunta, en los inicios de la empresa “e incluso cada día todavía, es cambiar la forma de pensar del entorno laboratorio-experimentos-papers-financiación pública al entorno empresa privada-clientes-negocio-beneficio”.

Este primer encuentro con el mundo de la empresa y el emprendimiento fue Spin2012, la primera edición del evento que RedEmprendia impulsa cada dos años para apoyar el talento emprendedor universitario en la región iberoamericana. Recombina era en aquellos días un proyecto sobre el papel, seleccionado como finalista del “Premio de la Universidad a la Empresa” entre más de 130 candidaturas de 67 universidades de América Latina, España y Portugal. No se llevó el galardón, pero Spin2012 fue “un verdadero revulsivo para el proyecto: fue mi primera oportunidad para contar nuestra iniciativa en un entorno empresarial no académico. Allí me encontré con personas que, como nosotros, creen que los científicos podemos aportar también valor en el mercado, personas dispuestas a emprender y a arriesgar”. La empresa se constituyó un mes después de su participación en Spin2012, “tras validar el atractivo de nuestro modelo de negocio”.

Este año la gran cita del emprendimiento universitario, Spin2016, será en Santiago de Compostela, y dará apoyo directo a más de 150 proyectos emprendedores y startups que, como Recombina, son “un intento de consolidar talento en nuestra comunidad, evitando que se vaya fuera; un intento de aportar valor y devolver una pequeña parte de lo que hemos recibido mientras éramos estudiantes o doctorandos”.