UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Los investigadores del Instituto Universitario de Investigaciones Biomédicas y Sanitarias (IUIBS) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), José Alberto Montoya, Elena Carretón e Y. Falcón, participan en una investigación titulada “The impact of the climate on the epidemiology of Dirofilaria immitis in the pet population of the Canary Islands” (“El impacto del clima en la epidemiología de la Dirofilaria immitis en las Islas Canarias”), que ha sido publicada recientemente en la revista internacional especializada Veterinary Parasitolgy.

El estudio científico está suscrito por los investigadores de la ULPGC con los profesores de la Universidad de Salamanca R. Morchón y F. Simón, junto con L. Silveira, del Laboratorio Taoro de Los Realejos (Tenerife), y en él se analiza la distribución del parásito de la Dirofilaria Immitis en las Islas Canarias durante los años 2014 y 2015 a través de su relación con el clima, factores demográficos y manejo de los animales.

Como resumen, el estudio estima que, como consecuencia de estos factores, la prevalencia de dirofilariosis canina fue del 15,7% y la seroprevalencia felina fue del 18,1%. En las islas de El Hierro y Lanzarote no se encontró ningún animal positivo, mientras que las prevalencias fueron muy bajas en Fuerteventura (1,8% perros y 2,5% gatos). En las otras 4 islas (Gran Canaria, Tenerife, La Palma y La Gomera) la dirofilariosis cardiopulmonar mostró un patrón endémico.

La Dirofilaria immitis es un nematodo de distribución mundial que afecta principalmente al perro y gato, se distribuye fundamentalmente en las zonas templadas y es una zoonosis en expansión. Las Islas Canarias se consideran una zona endémica de la enfermedad. Con el fin de conocer la situación epidemiológica de la enfermedad en el archipiélago Canario desde 1994 se han estudiado y analizado 6.860 perros, 816 gatos y 593 sueros humanos.

En la isla de Gran Canaria, la prevalencia de la dirofilariosis canina ha descendido no uniformemente de un 67,02% en 1994 hasta un 20,70% en el año 2015. En la raza podenco canario estas cifras siempre fueron más elevadas, constituyendo un reservorio natural de la enfermedad en la isla. La seroprevalencia en los gatos ha oscilado entre un 33% en 2010 hasta un 21,30% en 2015. La seroprevalencia en humanos en 2008 se situó en 18,66% y en 2010 en 12%. Tanto en gatos como en humanos encontramos una correlación con la enfermedad canina en las diferentes zonas isoclimáticas. Existe un evidente riesgo zoonósico en la Isla.

En la isla de Tenerife, la prevalencia de D. immitis en perros fue del 21%, en los años 2002-03 y en 2015 fue del 22,5%; en gatos, este mismo año, la seroprevalencia fue del 24,10%.

En la actualidad, en las islas de El Hierro y Lanzarote no se encuentran animales positivos a la enfermedad y menos del 2% en la isla de Fuerteventura, mientras que las islas de La Palma y la Gomera muestran un patrón endémico de la parasitosis en pequeños animales.

La investigación ha sido publicada en la revista internacional especializada Veterinary Parasitology, considerada una de las mejores revistas del mundo en la categoría de Ciencias Veterinarias, editada por la Asociación Americana de Parasitología Veterinaria.