UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– El trabajo de Maite Olaetxea en la Universidad de Navarra confirma que el humus facilita un uso más eficiente del agua y los nutrientes

La química de la Universidad de Navarra Maite Olaetxea, natural de Etxalar (Navarra), ha desentrañado los mecanismos de acción del humus -la sustancia que procede de la descomposición de los restos orgánicos por parte de organismos y microrganismos beneficiosos-, utilizado tradicionalmente para enriquecer la tierra por su influencia en el desarrollo de las plantas.

En su tesis doctoral -realizada gracias a la colaboración entre los departamentos de Química y Edafología y Biología Ambiental del centro académico y el departamento de I+D de Timac Agro- la investigadora ha confirmado que esta materia orgánica “es, además de parte fundamental de la biosfera, una de las formas más abundantes que existen de materia orgánica, de ahí que se aplique en agricultura desde tiempos inmemoriales. No obstante, hasta ahora se desconocía su forma de actuación en profundidad”.

Entre las conclusiones de su trabajo -dirigido por el catedrático de Química Agrícola y Edafología José María García-Mina y por Roberto Baigorri, de Timac-Agro-destaca la confirmación de que el humus actúa en raíces y hojas mejorando el transporte de agua entre ellas e incluso afecta a la regulación genética de las acuaporinas de la raíz, las proteínas que permiten la entrada de agua en las células. “Después nos centramos en el estudio de las estructuras químicas específicas que causan la respuesta biológica en la planta sirviéndonos del pepino como ejemplo. Lo que descubrimos fue que las fracciones más aromáticas tenían más crecimiento vegetal, tanto en raíz como en hojas”, subraya Maite.

Siguiente meta: optimizar los fertilizantes

El hecho de conocer cómo es el humus y cómo actúa sirve para optimizar el crecimiento de las plantas utilizando esta materia natural: “Hemos confirmado que en hortofruticultura se debe combinar el aporte mineral con el natural del humus, ya que son dos tipos de nutrición necesarios para mejorar el crecimiento de las plantas. Y ahora sabemos por qué: debido a que el humus mejora el aprovechamiento del agua que llega al interior de las plantas, y esa ventaja es la que redunda en un mayor desarrollo”.

Asimismo, este hallazgo puede orientarse a la mejora de los fertilizantes existentes, que a pesar de combinar parte mineral y parte orgánica, no están basados en el conocimiento profundo del funcionamiento del humus, lo que puede abrir nuevos caminos de mejora. “Hay que explorar nuevos recursos de donde extraer humus y probar, en base al modelo de funcionamiento expuesto en esta investigación, si es igual de eficiente en el desarrollo de las plantas”, concluye la nueva doctora del grupo de Química y Biología Agrícola de la Universidad de Navarra.