UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– Su sobrino, Gregorio Valderrama, analizó en la Universidad de Navarra la carrera musical del artista, del que hoy se cumplen cien años de su nacimiento

“Juanito Valderrama fue un cantaor enciclopédico, porque sobresalió por su conocimiento”, afirmó Gregorio Valderrama, sobrino del artista, durante la clausura de los IX Encuentros ‘Pensar el Flamenco’ de la Universidad de Navarra.

Hoy se cumplen cien años del nacimiento del cantaor, actor cinematográfico y poeta Juanito Valderrama. Un artista que, según afirmó Gregorio Valderrama, estuvo “más cerca de Sabicas que del Niño Ricardo”, pues supone el “ideal de perfección en la interpretación musical por la pureza de su voz y la perfecta ejecución de los pasajes”.

Gregorio Valderrama, que ha estudiado su carrera musical, calificó a Juanito Valderrama como un cantaor “prolífico”, pues durante 70 años ofreció “alrededor de 10.000 funciones” y “grabó 800 discos, 400 de los cuales eran cantes flamencos”.

El investigador subrayó que en su vida se juntaron dos factores que le constituyeron como uno de “los grandes artistas del flamenco”: disponía de las aptitudes y estaba en un entorno social que favorecía su dedicación”.

“Condenado al olvido”

Sin embargo, Gregorio Valderrama lamentó que el artista fuese “condenado al olvido”; una circunstancia que explicó por la aversión que mostraron sus contemporáneos a que un cantaor flamenco cantase orquesta y la crítica de que su voz “solo era capaz de cantos menores”.

En la conferencia, que tuvo lugar en el Museo Universidad de Navarra, Gregorio Valderrama mostró piezas grabadas en 1939, 1954 y 1978. Junto al director y compositor Ekhi Ocaña, reflexionó sobre la figura del cantaor, de quien recordó anécdotas familiares: “Me gustaba escucharlo cantar en los camerinos, porque en el escenario el artista va preparado, pero allí es donde es más natural”.

Organizados por Actividades Culturales del centro académico, los Encuentros ‘Pensar el Flamenco’ también incluyeron una actuación de la cantaora Carmen linares, que interpretó un repertorio de tangos, cantinas de Cádiz, soleares, bulerías lorquianas y fandangos de Moguer; así como una conferencia de Ekhi Ocaña, en la que realizó un acercamiento al flamenco para un público general.