UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– Carlos Adanero advierte en su tesis, realizada en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Navarra, que urgen leyes globales para la publicidad en internet

“La idoneidad de la publicidad directa de medicamentos de prescripción médica está relacionada con la alfabetización sanitaria de la población y, en el caso de Europa, no estamos suficientemente formados en temas sanitarios como para garantizar la inmunidad a la presión que se puede ejercer sobre nosotros”. Así lo defiende el farmacéutico pamplonés Carlos Adanero, autor de una investigación de doctorado desarrollada en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Navarra.

Según explica el profesor del Máster en Investigación, Desarrollo e Innovación de Medicamentos del centro académico, la publicidad de fármacos que requieren de receta es una actividad permitida solo en EE.UU. y Nueva Zelanda: “En Europa ha habido dos intentos para que se levante la prohibición, pero introducir esta publicidad, que genera 5,2 millones de dólares al año en el país norteamericano, sería contraproducente en nuestro entorno”.

No obstante, la ausencia de fronteras en internet provoca que la publicidad pueda llegar a cualquier rincón del planeta, lo que hace necesaria una legislación global. “EE.UU. tiene una posición preponderante en este sector y su influencia cultural también es muy relevante. Europa haría bien en estar preparada para un nuevo entorno, para garantizar sitios de información fiable y para extender la educación en temas de salud desde la infancia, de modo que la población esté mejor preparada”.

La venta online de medicamentos

En el caso de la venta online de medicamentos no sujetos a prescripción médica, esta práctica se permite en España desde hace poco más de un año y, tal y como afirma el experto, todavía representa un porcentaje mínimo de las ventas. “Otra cuestión es la venta de medicamentos de forma ilegal y los propios medicamentos ilegales, un terreno que, según afirman algunos informes, genera más dinero que el tráfico de droga”, aclara.

La publicidad de los medicamentos sin receta está permitida en la mayoría de los países, aunque se rige por una legislación específica y no se aborda como si fuera cualquier producto, debido a su peculiaridad. “A pesar de ello, la industria la utiliza para ejercer presión sobre los consumidores sirviéndose de los grandes medios de comunicación”. De hecho, añade, “la publicidad de medicamentos de prescripción en televisión es un 69% de la inversión total en esta actividad”.

Como consecuencia, algunos detractores de este tipo de marketing han relacionado ambos factores: publicidad de fármacos con y sin receta en medios masivos e incremento del consumo de estos productos en la población general y, en particular, entre los más desfavorecidos. No obstante, lo que sí se puede concluir, en opinión del nuevo doctor en Farmacia de la Universidad de Navarra, “es que una adecuada gestión de la publicidad directa de medicamentos de prescripción, asentada en una sólida base ética, resulta primordial para garantizar la salud pública y el beneficio individual de cada paciente que consume estos productos”.