UNIVERSIDAD DE GRANADA

– El profesor del departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Granada Nicolás Mendoza Ladrón de Guevara reflexiona acerca del creciente interés en la preservación de la fertilidad para las mujeres jóvenes que, por razones de índole médica social, no pueden quedarse embarazadas en el momento actual, o tienen un elevado riesgo de padecer un deterioro de su capacidad fértil

En esta entrega de #aCienciaCerca, el profesor del departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Granada Nicolás Mendoza Ladrón de Guevara reflexiona acerca del creciente interés en la preservación de la fertilidad para las mujeres jóvenes que, por razones de índole médica social, no pueden quedarse embarazadas en el momento actual, o tienen un elevado riesgo de padecer un deterioro de su capacidad fértil.

Cuando hablamos de ‘preservación de la fertilidad en la mujer’ nos referimos a la salvaguarda de los ovocitos, los gametos femeninos. Se trata de una técnica de reproducción humana que nace cuando se observa que determinadas enfermedades graves (o sus tratamientos) ponen en peligro la capacidad fértil de las mujeres (cáncer, endometriosis).

Pero también se han desarrollado en países occidentales, como el nuestro, donde la maternidad no se promociona a edades jóvenes ni se ha respetado la conciliación familiar que permite a una mujer tener hijos cuando su biología lo admite. Es la indicación de la preservación de la fertilidad por razones sociales: conservar los ovocitos biológicamente jóvenes para usarlos cuando las condiciones sociales (de emancipación, de estabilidad laboral) lo permitan.

En la actualidad contamos con distintas estrategias que posibilitan la preservación de la fertilidad, si bien las que mejores y más seguros resultados ofrecen es la vitrificación (criopreservación) de los ovocitos. Esta técnica requiere una evaluación y tratamiento individualizado a cada mujer y situación médica o social.

El video de #aCienciaCerca: