UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– El pintor realista clausuró la X edición del Taller Maestros de la Figuración de la Universidad de Navarra junto a Juan José Aquerreta

“Me voy con la sensación de que pintar no es tan difícil cuando te sitúas en el sitio debido y cuando alguien cerca de ti te señala una dirección interesante”. Así lo ha afirmado Antonio López en la Universidad de Navarra durante la clausura de la X edición del Taller de pintura ‘Maestros de la figuración’, que también impate el artista navarro Juan José Aquerreta.

El pintor de Tomelloso destacó que en tan sólo cinco jornadas es muy interesante ver cómo trabajan las obras al natural y sin traicionar cada uno su propia individualidad: “Pintan como ‘fieras’ y se crea una hermandad infrecuente en muchos espacios. El modo de aprender en estos talleres es una pieza que falta en la enseñanza reglada”.

Desde el lunes 6 de junio y hasta hoy, los maestros realistas han compartido aula y experiencias con 26 alumnos de diferentes edades y procedencias. Antonio López ha asegurado que le ha servido para “tener valentía para comenzar un cuadro como se debe”, tal y como él mismo insiste a sus alumnos.

Los maestros de la figuración han confirmado que tras este taller continuarán trabajando en proyectos que tienen pendientes, dos de ellos en la Comunidad Foral. Por un lado, la continuación del retrato de Ángel José Gómez-Montoro, rector de la Universidad de Navarra entre 2005 y 2012; y por otro, la terminación del sagrario encargado por el párroco de San Esteban de Gorráiz, que esperan poder entregar este año.

“El gran descubrimiento del Arte ha sido la abstracción”

Una de las citas destacadas del taller ha sido la mesa redonda ‘Realistas de Madrid, conversaciones entre maestros de la figuración’, en la que participaron Antonio López, Julio López y Juan José Aquerreta.

Durante la mesa redonda, celebrada el miércoles 8 de junio, Antonio López afirmó que “el gran descubrimiento del Arte ha sido la abstracción”, que ha permitido al artista expresar emociones con el color y la materia. “La abstracción está diluida en los lenguajes del arte desde Altamira aunque no ha sido hasta un momento concreto cuando los artistas fueron conscientes de su existencia”, indicó.

En el acto, moderado por la profesora de Historia del Arte, Asunción Domeño, participaron más de 200 personas entre alumnos, profesores, personal del centro académico y ciudadanos de Pamplona.

La inquietud de búsqueda unida de los realistas de Madrid

Preguntados por sus comienzos en los años Cincuenta como grupo en Madrid, Antonio López y Julio López recordaron que su trabajo estaba centrado sobre el natural. “En aquel tiempo se vivía en España una estrechez cultural espantosa, estaba cerrada a todo movimiento y a toda orientación abierta al futuro. Los artistas nacían de forma espontánea y guiados por un impulso personal innato”, afirmó Julio López. En este sentido hizo hincapié en que lo más importante para él fue “el contacto con los amigos que, partiendo de situaciones sociales diferentes y con mentalidades distintas, teníamos la inquietud de búsqueda unida”.

“La exposición del Thyssen nos ha permitido pensar que hemos hecho algo de valor”

Sobre el éxito de la reciente exposición del Museo Thyssen, Antonio López anunció que es muy posible que se lleve a Rusia, y dijo sentirse satisfecho de la misma: “Nos ha permitido pensar que hemos hecho algo que tiene valor”.

Por su parte, Julio López apostilló que “había una verdad humilde de no querer estar en el juego de la notoriedad. No hemos conquistado nada que no fuese el compañerismo entre nosotros”.

Asunción Domeño cerró la mesa redonda con un guiño a la calidad de las obras de las mujeres artistas que han formado parte de esta exposición. Dos de las cuales son María Moreno y Esperanza Parada, esposas de Antonio López y Julio López respectivamente. En este sentido, Juan José Aquerreta destacó que el arte de la mujer es verdaderamente diferente: “Es un misterio para nuestra civilización lo que la mujer puede llegar a suponer. Todavía no se ha hecho la evolución suficiente para que la mujer ocupe su lugar en la historia de la humanidad”.