UNIVERSIDAD CARLOS III DE MADRID

La Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y la Fundación CODERE presentan el VII Informe sobre la Percepción social sobre el juego de azar en España 2016 que analiza la percepción social que los españoles tienen sobre el juego de azar.

La conclusión más relevante de esta edición es que la incidencia del juego problemático en España es muy baja, afectando a entre el 0,1 y el 0,3% de la población, es decir, entre 34.200 y 102.000 individuos (esta cifra varía según la metodología empleada). España es uno de los países con menor incidencia de juego problemático, algo por debajo de los países nórdicos, Nueva Zelanda o Canadá, muy por debajo de Estados Unidos, Islandia y, desde luego, de los países asiáticos, se constata en el resumen ejecutivo de este informe en el que participan investigadores del Instituto de Política y Gobernanza (IPOLGOB) de la UC3M.

Estos niveles impiden hablar de sectores sociales en los que este problema sea prioritario o esté extendido, según los autores del estudio. Lo que hay es un perfil de personas afectadas: básicamente hombres, menores de 35 ó 25 años y con un estatus socioeconómico medio y alto.

En el juego problemático se observa una tendencia al descenso en los últimos 25 años. No obstante, se está detectando un problema creciente en el juego online, debido a la prolongada duración de las sesiones o los más de 300 días al año que se conectan de media unos 50.000 jugadores online.

Juego online y presencial

Por comunidades autónomas, Madrid es la región en la que se concentra el mayor número de jugadores online (con un 20,1%), seguida de Andalucía (16,7%), Comunidad Valenciana (13,6%), Cataluña (13,3%) y Galicia (5,5%). De estas regiones, Valencia y Andalucía registraron en 2015 aumentos interanuales significativos de 3,4 y 3,9 puntos porcentuales, respectivamente. Por el contrario, el porcentaje de concentración de jugadores online se redujo en Madrid en 3,8 puntos y en Cataluña en 3,5 puntos.

Otras tendencias recogidas en el informe señalan cómo se normaliza la compra de las loterías públicas por Internet y cómo cambia el perfil del jugador entre los días laborables y festivos (estos últimos cuentan con una actividad mayoritariamente masculina). Asimismo, el bingo muestra una mayor progresión que los juegos de casino por Internet, aunque sigue situándose por detrás: un 26% de los jugadores recuerda haber probado suerte en el bingo en los dos últimos meses, mientras que un 29,7% de los jugadores dice haberlo hecho en los casinos online.

En el ámbito presencial, en 2015 a la Lotería Nacional jugaron alguna vez tres de cada cuatro residentes en España de entre 18 y 75 años (75,1%), lo que supone un incremento de casi 2,5 puntos con respecto al dato de 2013. Esta recuperación llega gracias, sobre todo, a la recuperación de los niveles de ventas del sorteo de El Niño tras el impacto de la implantación del gravamen del 20% a los premios superiores a 2.500 euros en 2013. En el caso del bingo, se registró un ligero aumento en el número de personas que probaron suerte en 2015, al llegar a los 2,8 millones de jugadores (8,2%), frente a los 2,6 millones de 2014 (7,6 %).