Pedro Duque, doctor honoris causa de la UNED

El rector de la UNED, Alejandro Tiana, presidió el acto de investidura doctor honoris causa del astronauta español Pedro Duque, quien destacó que “la Ingeniería ejerce su influencia positiva sobre la ciencia. Si la imaginación de una ingeniera le lleva a preguntarse si tal o cual cosa sería físicamente posible, y no obtiene respuesta de los especialistas en la rama de ciencia apropiada, eso dará un gran inventivo para estudiar ese detalle concreto y producir un avance. No en vano, la ingeniería es la mejor manera de obtener rendimiento económico de la ciencia”.

El nuevo doctor honoris causa incidió en la importancia de todos los avances científicos y técnicos en materia de transmisión de información a distancia para la actividad espacial. “Cada vez con mas frecuencia recurrimos a enviar materiales de formación a los astronautas para mostrarles cómo realizar actividades inicialmente no previstas”.

En su discurso de agradecimiento señaló que “ahora más que nunca el modelo de enseñanza de la UNED se reivindica a pasos agigantados, y de hecho se traspasa en gran parte, paulatinamente, al resto de universidades, con excepción solamente de las prácticas de laboratorio o las visitas a lugares históricos e irrepetibles. El futuro, desde luego, es la educación a distancia, y os felicito por haber hecho la travesía del desierto y llegar los primeros”.

El rector de la UNED, Alejandro Tiana destacó cuatro “de los muchos méritos de Pedro Duque” para su ivestidura: “su compromiso constante desde sus tiempos de estudiante con el avance en el conocimiento y el desarrollo de la Ingeniería, siempre en el grupo de los pioneros; su espíritu innovador orientado hacia lo desconocido y lo incierto, aventurero incluso, que lo llevó a presentarse a astronauta con el éxito que ya conocemos; el rigor en la búsqueda de soluciones a los problemas a los que se ha enfrentado; y la voluntad de divulgación de la Ciencia y la Tecnología de la que siempre ha hecho gala”.

Jorge Sanz González, secretario general de Universidades, del Ministerio de Educación Cultura y Deporte, que acompañó al rector y al nuevo doctor honoris causa durante el acto, compartió sus deseos de que “esta investidura, sirva para animar a futuros estudiantes y a nuevas vocaciones, en el campo de la ciencia, la investigación y la tecnología, porque el verdadero desarrollo de un país, viene de la mano de estas disciplinas.

La visión de un astronauta

Minutos antes de su investidura como doctor honoris causa de la UNED, Pedro Duque compartió con los medios de comunicación su visión del presente y el futuro de nuestra sociedad. Flanqueado por el rector, Alejandro Tiana, y su padrino, Francisco Mur, asumió que, aunque no es lo que más le complace, la fama le llega, más que sus méritos científicos y tecnológicos, por sus apariciones de televisión. “Cuando en España se reconozca socialmente la labor de los científicos, los ingenieros y los técnicos, saldremos del hoyo en que nos hemos metido nosotros mismos”.

En cuanto a la brecha de género, considera que “en el ámbito científico europeo no se observa. Al menos en mi entorno, en la ESA, no se aprecia diferencia de número ni de cualificación entre hombres y mujeres. Quizá en España se detecta algo más de prevención a la hora de ascender a las mujeres a puestos directivos. Eso hay que cambiarlo y sólo puede hacerse desde la Educación. Hay que combatir de os estereotipos de niños de ciencias y niñas de humanidades. Lo único que hemos de valorar, desde los primeros años de guardería, es el talento”.

Duque partía inmediatamente después de su investidura a una de las sesiones de entrenamiento que le permiten mantenerse habilitado para su trabajo como asrtonauta. Cuando le preguntaron si participaría en un viaje a Marte, afirmó que en su vida profesional seguramente no se alcanzarían las condiciones científicas y tecnológicas para organizar ese vuelo, “pero si se dieran, sí. Sin la más mínima duda”.

Y qué decirles a los chavales que de niños sueñan con ser astronautas y, al llegar al bachillerato se desaniman con el duro aprendizaje de Física y Matemáticas o dudan de entregar media juventud a la carrera de Ingeniero. “Les diría que apuesten por aprender. El saber cuesta, pero sólo el conocimiento te permite apreciar y disfrutar a fondo del mundo que te rodea. Si vas al Museo del Prado y no has aprendido nada de Arte, saldrás diciendo, qué mono, pero si conoces la pintura, y el autor, lo disfrutarás más. Si sales al campo, pasear es agradable, pero si sabes algo de Botánica el paseo puede ser una aventura. El conocimiento te permite detectar lo que te rodea, apreciarlo y disfrutar doblemente, profundamente de ello. Lo mismo pasa con la ciencia y la ingeniería, primero diseñas un experimento y cuando lo ejecutas te diviertes, lo aprecias y lo disfrutas con todos los sentidos”.

Y si quieren saber algo de lo que sabe Pedro Duque, léanse el libro que recomendó a los miembros del Club de Lectura de la UNED, El mundo y sus demonios, de Carl Sagan, del que aseguró entusiasmado “es imposible leerlo sin subrayar párrafo tras párrafo”.