UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

XIV EDICIÓN DE LOS CURSOS DE VERANO DE LA UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

Investigaciones recientes demuestran que el contacto con perros en las intervenciones aporta evidentes mejoras fisiológicas, como puede ser la reducción de estrés y el descenso de la presión arterial en los pacientes

La Intervención Asistida por Animales de Compañía (IAA) son intervenciones en las que un animal es incorporado como parte del tratamiento, con el objetivo directo de promover la mejoría en las funciones físicas, sociales, emocionales y cognitivas en las personas. Siempre deben estar dirigidas por profesionales de la salud o de la educación. En el caso de la terapia con perros, se utiliza para mejorar la salud y el bienestar de los pacientes, pues las mascotas pueden ser un importante puente de comunicación entre el terapeuta y el paciente. 

La sede de la Universidad Pablo de Olavide en Carmona acoge desde ayer el curso “Intervenciones asistidas por perros: bases teóricas y manejo del animal en contextos de intervención” que se está celebrando en la Casa Palacio de los Briones dentro del programa estival de la XIV edición de los cursos de verano y que dirigen María A. Perea Mediavilla, presidenta de la Asociación INTAP (Intervenciones Asistidas por Perros y otros Animales) y José Luis Sarasola Sánchez-Serrano, profesor del Departamento de Trabajo Social de la Universidad Pablo de Olavide

La terapia asistida con perros es muy valiosa para mejorar “en dolencias específicas y enfocadas a colectivos en riesgo de exclusión social”. Al respecto, el psicólogo Javier López-Cepero ha explicado que “existe mucha experiencia trabajando en patologías como déficits, demencias, autismo y neuro-rehabilitación”. Sin embargo, añade que dichas terapias también se emplean con otros objetivos menos conocidos, como son “el apoyo a la alfabetización, la mejora de la convivencia en comunidades, el envejecimiento saludable o incluso en animación a la lectura”. Todas ellas, además, con un alto índice de éxito.

Javier ha afirmado, además, que la aplicación de estas terapias está avalada, no sólo porque el contacto con los perros, dada su tradición social, se asocia con experiencias positivas y motivantes, sino porque las investigaciones muestran que la aplicación de los canes en intervenciones asistidas repercute en cambios fisiológicos objetivos como son el descenso de la presión arterial, la liberación de oxitocina o la reducción de estrés, entre otros.

Por otro lado, el guía canino Arcadio Tejada ha explicado los valores añadidos que tiene trabajar con perros en comparación con otros animales como caballos, delfines o gatos, también empleados para este tipo de terapias. En primer lugar, “trabajar con canes en terapias asistidas, debido a la tradición social que los vincula a los seres humano a lo largo de la historia, conlleva el asentamiento de intensos vínculos afectivos” que no se tienen a priori con ningún otro animal. En segundo lugar, ha declarado que “trabajar con ellos posibilita una mayor interacción entre las personas y los perros”. Y por último, ha añadido que “para las terapias con canes se requieren menos medios y menos infraestructuras” que en el caso de otros animales como, delfines o caballos.

Una máxima de las intervenciones asistidas con perros es que las terapias estén adaptadas a las necesidades de los usuarios, estableciendo objetivos específicos para cada caso. Asimismo, Arcadio ha declarado que “es importante tener en cuenta que diferentes intervenciones requieren trabajar con perros diferentes”. Sin embargo, también ha comentado que “en el plano comportamental, lo ideal es trabajar con un perro sociable, estable, equilibrado emocionalmente y adiestrable, y con capacidad para aprender” ya que necesitan estar sometidos a un adiestramiento para llevar a cabo estas terapias.

En relación a la formación que deben tener las personas que trabajan en este ámbito, es importante recalcar que es necesario contar con el trabajo de un equipo interdisciplinar, donde las tareas se desarrollen en grupo para alcanzar el objetivo marcado. Además, es imprescindibles el profesional experto del ámbito socio-sanitario o educativo, el técnico de terapia asistida con animales y, cómo no, el animal.

Para finalizar, Arcadio Tejada ha abordado cómo es la inclusión de los animales en las terapias. Así, ha explicado que “se debe hace de manera que la presencia del perro en la intervención repercuta añadiendo un plus de motivación y adherencia para el usuario. Por ejemplo, si durante una sesión se busca trabajar en la memorización, se puede aprender a través de la historia de la raza y los cuidados que requiere el perro en cuestión o a través de un cuento cuya temática central sea el perro” concluye.