UNIVERSITAT JAUME I

«La literatura es un ejercicio fundamental de la emancipación del ser humano», ha asegurado el poeta y profesor de la Universidad de Granada Luis García Montero durante su participación en el curso de verano «Poesía actual: vivencias y arte» que se desarrolla en la Universitat Jaume I durante esta semana.

«La poesía es para mí un intento de dibujar el espacio de la verdad», una verdad con minúsculas, «una manera honesta de equilibrar los valores propios con la realidad» en una sociedad que camina muy rápido y donde se promueve la cultura del usar y tirar, ha explicado el poeta Luis García Montero en su intervención titulada «La poesía como vocación».

Por medio de la lectura comentada de algunos de sus poemas, el profesor ha compartido sus ideas respecto a la poesía, un arte que propicia «la reivindicación de la conciencia individual, aquella que no admite ninguna consigna». García Montero ha asegurado que le gusta la tradición poética que reclama el concepto de «soledad», una soledad entendida como un ámbito de independencia y no de incomunicación u ostracismo y un trabajo de indagación personal que permite «hacernos dueños de nuestras propias opiniones» en una sociedad en la que es difícil mantener una autonomía de pensamiento.

El amor dentro de la poesía ha sido otro de los temas tratados durante la lectura comentada, «la poesía de amor es- ha comentado- una búsqueda de otra sentimentalidad», un espacio hospitalario que hace al lector pensar en su propia historia. Aunque la manera de concebir el amor se va transformando a lo largo de la historia, ha indicado, la poesía es un ejercicio artístico que «trata de crear un objeto artístico que haga sentir a los demás su propia historia».

La tradición y la admiración literaria han sido otros de los aspectos abordados por el catedrático de Literatura de la Universidad de Granada asegurando que «la invención de la nada es una ingenuidad, los poetas somos parte y buscamos el lugar desde donde pronunciarnos». El poeta cree en la lectura personal de la tradición y en la admiración literaria como un derecho del ser humano y del escritor porque «quien pierde la admiración cae en el abismo». En su opinión «como lector sé que soy gracias a la literatura como diálogo entre la consciencia y la inconsciencia», un modo que «te ayuda a habitar el lugar del otro y encontrar tu propia personalidad».