UNIVERSIDAD DE NAVARRA

-Según una tesis doctoral de la Universidad de Navarra, en torno al 60% presentan niveles bajos de vitamina D

En torno al 60% de los niños y adolescentes navarros presentan niveles bajos de vitamina D. Así lo ha señalado una tesis doctoral realizada por Fidel Gallinas Victoriano, médico del Servicio de Pediatría del Complejo Hospitalario de Navarra y defendida en la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra. Estos datos confirman que, al igual que en el resto de España y Europa, existe una alta prevalencia de hipovitaminosis D en ese grupo de edad.

Asimismo, el estudio ha indagado en los diferentes factores asociados a esta condición como, por ejemplo, la estación del año. “Esto se debe a que una de las principales fuentes de esta vitamina tiene su origen en la síntesis realizada en la piel por mediación de la exposición a la luz solar (rayos ultravioleta). De este modo, la situación geográfica y climática de Navarra lleva a plantear que en otoño e invierno la síntesis cutánea de vitamina D inducida por la radiación solar sería ineficaz, y, en efecto, son épocas en las que la prevalencia de la hipovitaminosis se presenta en cifras que podrían situarse en el 73% en mujeres y 55% en varones”, explicó el doctor Gallinas.

Por otra parte, también afecta a los niveles de esta vitamina el sexo femenino, la adolescencia, la obesidad severa y la residencia habitual ubicada en el entorno urbano. “En este sentido, hemos corroborado que la hipovitaminosis D, tanto en grado de insuficiencia como de deficiencia, se asocia al entorno urbano, probablemente en relación con los hábitos de vida y una menor exposición a la luz solar. Del mismo modo, se vio que los pacientes obesos tienen cierta tendencia a esta dolencia, especialmente en el sexo femenino y en adolescentes”, añadió.

Aumentar la vitamina D en el organismo

Estos resultados “plantean la necesidad de reforzar la síntesis o absorción de esta vitamina mediante medidas como incrementar la exposición solar, con las precauciones correspondientes; el ejercicio físico, la pérdida de peso en pacientes obesos o la ingesta de alimentos con vitamina D, especialmente lácteos, zumos y cereales”, declaró el experto.

En el trabajo, se estudiaron a un total de 602 pacientes, de entre 2 y 17 años, 262 niños y 340 niñas de la Consulta de Endocrinología Pediátrica del Complejo Hospitalario de Navarra. La vitamina D tiene sus principales efectos en el intestino, el tejido óseo y el riñón. El déficit de ésta puede provocar raquitismo en el niño y osteoporosis en el adulto, así como pérdida de fuerza muscular y riesgo incrementando de fracturas, diabetes, esclerosis múltiple o enfermedad cardiovascular, y en las últimas investigaciones, se ha relacionado también con el riesgo de padecer algunos tipos de neoplasias, como linfoma de Hodking, colon, páncreas…