UNIVERSIDAD PÚBLICA DE NAVARRA

El 30% trabajan en puestos de responsabilidad y un 6% ha iniciado los estudios de doctorado, según los datos dados a conocer en una jornada

Un total de 135 estudiantes se han titulado tras cursar el Máster Universitario en Gestión de Cuidados de Enfermería en los diez años que lleva impartiéndolo la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Pública de Navarra (UPNA). De ellos, el 30% trabajan en puestos de gestión sanitaria y un 6% ha iniciado los estudios de doctorado. Estos datos fueron dados a conocer en una jornada titulada “Diez años formando en gestión de cuidados”, que, organizada por la citada facultad, reunió a profesores, estudiantes y antiguos alumnos que han pasado por sus aulas en esta década.

En el año académico actual 2015-2016, décima edición del máster, están inscritos 32 estudiantes matriculados entre este curso y los dos anteriores, pues la dedicación de la mayor parte de ellos es a tiempo parcial y emplean una media de un par de años de estudios en obtener el título. Un total de 28 profesores imparten las clases (diecisiete están vinculados a la UPNA y los once restantes son invitados), lo que arroja una ratio de 1,1 estudiantes por docente.

UN MÁSTER ADAPTADO A EUROPA

El Máster Universitario en Gestión de Cuidados de Enfermería consta de 60 créditos ECTS. De un curso de duración, este posgrado oficial, adaptado al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), proporciona formación para implantar y desarrollar procesos de metodología enfermera, desarrollar servicios enfermeros y gestionar proyectos.

Su nacimiento, hace diez años, obedecía a una laguna en la formación de las personas tituladas en Enfermería. “Los profesores implicados entonces en la adaptación de los estudios universitarios a la convergencia europea reconocíamos las necesidades formativas, en el campo de la gestión de cuidados, para el gran número de enfermeras en este tipo de cargos, caso de supervisoras, jefas de unidad, jefas de área, subdirectoras o directoras. Muchas veces, accedían al cargo sin la formación específica y la iban adquiriendo en paralelo con la actividad profesional –recuerda Blanca Marín Fernández, profesora del Departamento de Ciencias de la Salud y, en aquella época, directora de la entonces Escuela Universitaria de Estudios Sanitarios (hoy Facultad de Ciencias de la Salud)—. Por ello, consideramos que la formación en gestión de cuidados era un nicho factible, necesario y oportuno y aportaba valor a Navarra”.

El posgrado consta de diez asignaturas (incluida las prácticas en centros sanitarios de atención especializada y primaria, con una duración de 170 horas) y un trabajo fin de máster. En esta última materia, se orienta al estudiante a “realizar una propuesta de mejora tras el análisis estratégico de un ámbito de la práctica del cuidado, con una fundamentación científica para el establecimiento de la justificación, la metodología y el plan de mejoras resultante”, apunta Blanca Marín.

LOS TRABAJOS FIN DE MÁSTER

Según los datos dados a conocer en la jornada, el 23% de los trabajos fin de máster leídos en los últimos años se han centrado en buscar mejoras, entre otras temáticas, en el proceso del cuidado; un 13%, en los nuevos roles enfermeros; un 12%, en las memorias de las unidades sanitarias; y otro 11% en cada uno de estos temas: calidad y seguridad de los cuidados, educación para la salud y programas de acogida a nuevos profesionales sanitarios.

Por ámbito de atención, el 65% de los trabajos fin de máster se han referido a la atención especializada y el 22%, a la atención primaria; y por especialidades, el 59%, a los cuidados médico-quirúrgicos; un 20%, a la enfermería familiar y comunitaria, y un 9%, a salud mental, entre otros datos.

“Queremos seguir formando en gestión y adaptando esta enseñanza a las necesidades profesionales y sociales de nuestro entorno, pues entendemos el compromiso social que asume la Universidad —afirma Blanca Marín—. Aspiramos a continuar con el nivel académico de máster, pues esta es la vía tan esperada por la disciplina de Enfermería desde 1977, cuando se integraron los estudios en la universidad. Proseguimos con la esperanza de que dicha formación sea necesaria y requerida para ocupar un puesto de gestión. De momento, ya hemos conseguido que sea valorada y buscada por las direcciones de Enfermería cuando seleccionan personal para ocupar este tipo de cargos, pero sería deseable que fuera un requisito imprescindible”.