UNIVERSIDAD PONTIFICIA COMILLAS

· El 1 de septiembre comienza la cuarta edición de un programa educativo que forma en la universidad a personas con discapacidad intelectual para abrirles las puertas al mercado laboral.

· El modelo pionero de inclusión y formación creado por Comillas ICAI-ICADE ya se está replicando en otras universidades del mundo, como la Universidad Iberoamericana de México.

Por cuarto año consecutivo, casi 30 alumnos con discapacidad intelectual comenzarán el próximo día 1 de septiembre su formación integral en las aulas de la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE en los programas EducaDEMOS y TecnoDEMOS. El objetivo es facilitar a estos jóvenes su integración en el mundo laboral, ya que se les dota de múltiples habilidades que les capacitan para desempeñar puestos relacionados con la tecnología, la administración o la educación. Por un lado, TecnoDEMOS está orientado a obtener capacidades relacionadas con entornos tecnológicos, y EducaDEMOS se encuentra más enfocado a la preparación para empleos en entornos educativos, así como servicios administrativos, biblioteca y conserjería.

“El número de alumnos va en aumento cada año”, asegura Noemí García Sanjuán, coordinadora de la Cátedra de Familia y Discapacidad: Telefónica-Fundación Repsol-Down Madrid de la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE. Este año hay casi 30 matriculados: destaca el porcentaje parejo de alumnos y alumnas en EducaDEMOS y la mayoría de chicos (el 80%) en TecnoDEMOS, lo que demuestra que la tecnología todavía les atrae más a ellos. García Sanjuán añade que el valor del programa es que los alumnos se integran en el campus y hacen uso de las instalaciones y servicios igual que cualquier otro estudiante de grado. “La buena relación entre estos últimos y los alumnos del Programa Demos es también uno de los aspectos que más se valora, además de la apuesta por la elección vocacional”, destaca la coordinadora de la cátedra.

Réplica en universidades internacionales

El programa DEMOS es un espejo para muchas universidades de todo el mundo. Una de las que ha mostrado gran interés es la de Antioquia (Colombia), que consideran DEMOS como una referencia. Otra es la Iberoamericana de México, que desde 2014 lleva a cabo el programa “Somos uno más”, que pretende la inclusión educativa y social de jóvenes con discapacidad intelectual.

Esta institución es una de las más prestigiosas del país y de América Latina. “Durante los últimos años hemos tenido contactos con esta universidad porque querían conocer en detalle nuestra actividad, así como el programa DEMOS de formación para el empleo para jóvenes con discapacidad intelectual de la universidad”, explica la coordinadora de la cátedra, quien añade que Demos “impulsa la generación de un ambiente universitario que reconoce a la diversidad como una oportunidad de enriquecimiento, y fomenta la conciencia y el compromiso social”.

Empleos de calidad

“Es importante la relación e integración de estos estudiantes en la universidad para después tener un empleo en el futuro”, dice Ana Berástegui, Directora de Cátedra de Familia y Discapacidad: Telefónica-Fundación Repsol-Down Madrid de la universidad. “Se forma a estos alumnos con los futuros líderes, que habrán convivido con personas con discapacidad, lo que les permitirá decir ‘yo he estado con ellos y sé lo que pueden hacer’, lo cual facilitará la empleabilidad de las personas con discapacidad y asegura que los alumnos de enlace sean mejores trabajadores”, asegura Berástegui. De hecho, el 60% de los estudiantes salen con recomendación de empleo con apoyo.

Para Jorge González, responsable del programa Stela de empleo de Down Madrid, asociación que da apoyo a la Cátedra de Familia y Discapacidad de Comillas, “antes las empresas que incorporaban a estos trabajadores eran una excepción, y hoy día no es un disparate la idea para el tejido empresarial”, afirma. “Cada vez hay una mayor sensibilización y más empresas que ofrecen oportunidades a personas con discapacidad intelectual, porque son trabajadores que lo pueden hacer muy bien y aportan muchos pluses a las empresas”, aseguran desde la cátedra, desde donde se califica a estos trabajadores como “gente dinámica, cooperativa, buenos empleados y extra responsables que introducen elementos no competitivos y un clima relacional enriquecido”.