UNIVERSIDAD DE LEÓN

El equipo de Arqueología Agraria, dirigido por Fernández Mier, analizará desde septiembre los restos y las cerámicas halladas en el concejo asturiano.

El equipo de Arqueología Agraria que dirige la profesora de la Universidad de León (ULE) e investigadora principal del proyecto, Margarita Fernández Mier, y el arqueólogo César Martínez Gallardo, finalizó el pasado 30 de julio la campaña 2016 de excavaciones en el concejo de Belmonte de Miranda en Asturias, a través de los cuales se pretende arrojar luz sobre el proceso de formación del paisaje rural asturiano. En esta edición, los trabajos se han concentrado en dos yacimientos de distinta cronología. El primero de ellos, en lo más alto de la zona de pastos de Vigaña, donde se ha excavado una pequeña estructura “que nos aporta información sobre la antigüedad del aprovechamiento de la impresionante zona de pastos de esta parroquia”, explica Margarita Fernández Mier, profesora titular de Historia Medieval de la ULE.

Por otro lado, se continuó el trabajo en la necrópolis asociada a la capilla de Linares, ampliando la zona excavada en la campaña anterior. En total se han excavado treinta tumbas de época pleno medieval, “como se puede deducir de la cerámica asociada al yacimiento”, corrobora la directora del proyecto quien además detalla que la necrópolis “está muy bien organizada, aterrazando el terreno y probablemente relacionada con una construcción que no llegamos a encontrar, que sería previa a la capilla que creemos asociada a la necrópolis”.

En los trabajos, iniciados a principios del mes de julio y concluidos con unos talleres arqueológicos para todos los públicos, se ha descubierto que existen “niveles altomedievales anteriores, que sería lo que nos interesaría y que será el objetivo de la campaña del año que viene”. La necrópolis ya está excavada “y está todo analizado, inventariado y levantado; a partir de ahora, lo que haremos será ver qué había debajo previamente a la construcción de esas tumbas”.

El proyecto de investigación coordinado por Fernández Mier denominado ‘Poder central y poderes locales entre la Antigüedad tardía y la Alta Edad Media, 400-900 d.c., el norte de Hispania y su contexto europeo’, cuenta con el respaldo del Ministerio de Economía y Competitividad aunque en la campaña de este verano ha contado también con financiación del Ayuntamiento de Belmonte, institución a la que la directora del proyecto agradece su implicación, al igual que destaca la excelente participación de los vecinos, “sobre todo los más jóvenes que un año más se volcaron con las actividades que ponen fin a la campaña de excavaciones”.
Orientados al público en general, en los talleres arqueológicos que organizan cada edición se intenta mostrar en qué consiste su trabajo, la información que obtienen en las excavaciones y cómo puede ayudar a comprender mejor el mundo rural.

Además, los vecinos participaron en actividades como la construcción de una cabaña a partir de los datos obtenidos en el yacimiento neolítico excavado en 2013, la recreación de cerámica también siguiendo modelos prehistóricos y la elaboración de pan en un horno tradicional. Además este año se realizó un itinerario histórico enfocado especialmente a los jóvenes que tuvieron que ir buscando pistas en las distintas zonas en las que se ha trabajado, mientras los más pequeños excavaban una tumba reconstruida siguiendo el modelo de las localizadas en Linares.

A partir del próximo mes de septiembre, el equipo se centrará en analizar los restos localizados, tratará de fechar la necrópolis, realizará la reconstrucción del yacimiento en 3D y estudiará los abundantes materiales cerámicos hallados.

En anteriores campañas se pudo comprobar el origen en el siglo VII de la necrópolis de Vigaña, y se localizó un enterramiento con ajuar, de una importante excepcionalidad en el Noroeste Peninsular. Además, en el límite del territorio de Vigaña con el vecino pueblo de Castañera se localizó otra necrópolis, probablemente asociada a un despoblado.