UNIVERSITAT JAUME I

El rector de la Universitat Jaume I, Vicent Climent, ha presentado el jueves 22 de septiembre de 2016 el nuevo reloj de sol ecuatorial-polar que se ha instalado en el Ágora acompañado por los diseñadores de la obra, Joan Olivares y Rafael Amoròs el catedrático de Filología Latina, Jesús Bermúdez y el presidente del Consejo Social, José Luis Breva. La Universitat Jaume I se suma así, en la conmemoración de su 25 aniversario, a la larga tradición de universidades e instituciones científicas que disfrutan de un reloj solar en sus instalaciones, aunando así la antigua ciencia de la gnomónica con las artes plásticas de forma original y atractiva.

Durante el turno de intervenciones, Joan Olivares ha explicado que en el diseño del reloj se han tenido en cuenta elementos de la historia de la ciencia anteriores a Copérnico, como los dos semicírculos que hacen referencia a las esferas celestes; la Tierra representada en el hierro oxidado o la información horaria y el calendario, simbolizados en el acero inoxidable. Por su parte, Rafael Amorós ha comentado que en el diseño se ha procurado hacer un reloj del siglo XXI y ha agradecido el apoyo de la universidad en el proyecto. El profesor Jesús Bermúdez ha explicado que la cita de Séneca elegida pertenece a un libro en el que reflexiona sobre la vida es breve o larga y llega a la conclusión de que «la vida es larga si se aprovecha y es corta si no se aprovecha» y entre los tres tiempos (pasado, presente y futuro), lo único cierto es el pasado y asegura que los sabios saben aprovechar la vida porque «recuerdan sabiamente el pasado, aprovechan el presente y preparan el futuro».

Climent ha recordado que «la medida del tiempo abrió un campo de nuevos conocimientos y desarrollos tecnológicos y supuso un gran impulso al pensamiento científico de entonces», por eso y por otras razones «el reloj de sol es un signo del proceso de conocimiento científico, un proceso en que cada conocimiento o cada consecución tecnológica que se logran generan nuevos conocimientos». Así mismo, el rector ha asegurado que «recuerda la importancia de la producción tecnológica y la reflexión filosófica» y ha animado a todo el mundo, como dice su lema, a «entender la vida desde la generosidad de formarse, aprender, investigar, para poner al servicio de los otros los conocimientos, el talento, el pensamiento y la sabiduría».

El reloj-calendario ecuatorial-polar ubicado frente al edificio de Rectorado es un modelo inédito diseñado por Joan Olivares y Rafael Amorós, artistas con una dilatada trayectoria en este tipo de proyectos. La obra combina la función de reloj y calendario en una misma estructura de color herrumbre, hecho con acero patinable, la cual se completa con unos semicírculos, líneas horarias e indicaciones numéricas y zodiacales de acero inoxidable. Como es habitual en este tipo de obras, una cita en referencia al paso del tiempo, en este caso del libro Sobre la brevedad de la vida del filósofo Séneca, remata la pieza: «Omnia quae ventura sunt in incerto iacent: protinus vive» (Todo el que está para venir es incierto: vive ya desde ahora).

Funcionamiento del reloj-calendario

El reloj presenta unas líneas paralelas y simétricas correspondientes a las horas. Para leer la hora solar local o «tiempo solar verdadero» hay que observar la posición del extremo de la sombra que proyectan los semicírculos ecuatoriales de la estructura, por la mañana a la parte izquierda y por la tarde a la derecha.

Así mismo, el reloj también señala los equinoccios de primavera y otoño y los solsticios de verano e invierno. Para leer el calendario se tiene que observar la parte central del reloj y qué signos zodiacales quedan enmarcados entre las sombras de los semicírculos. Durante los dos equinoccios quedarán enmarcados los signos de Aries y Balanza. En cuanto al solsticio de invierno, este quedará indicado cuando la sombra de los semicírculos enmarco el signo de Capricornio, mientras que el signo del Cangrejo señalará el solsticio de verano.