UNIVERSIDAD CATÓLICA DE VALENCIA

El profesor de la Universidad Católica del Sacro Cuore de Roma imparte la ponencia inaugural del VIII Congreso Internacional de Filosofía de la Educación de la Universidad Católica de Valencia, que se celebra hasta el próximo viernes, 23 de septiembre

Giuseppe Mari, profesor de la Universidad Católica del Sacro Cuore de Roma (Italia), autor de diversos ensayos y libros sobre las capacidades, antepone a cualquier otra consideración el objetivo esencial que cualquier sistema educativo debería tener claro: la educación debe conducir al ser humano a ser “capaz de actuar a la altura de su dignidad”.

El experto ha impartido esta tarde la lección inaugural del VIII Congreso Internacional de Filosofía de la Educación, organizado por la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir, en colaboración con la Universidad Internacional de La Rioja, el Instituto Europeo de Iniciativas Educativas, y la Revista Española de Pedagogía, que reúne hasta el próximo viernes a 160 profesores e investigadores, la mayoría pedagogos, sociólogos y filósofos.

“Los sistemas educativos occidentales han pasado de concebir la educación como la transmisión de conocimientos a la de generar capacidades en los alumnos; es decir, hacer capaces a los alumnos de actuar a la luz de los conocimientos que poseen. Es un paso fundamental pero no suficiente, porque el ser humano tiene una característica propia: la libertad. Ser libre no significa ser capaz de actuar de modo funcional -los animales también lo hacen- sino de actuar reconociendo el valor de la persona”, apunta Mari.

Según expone el docente italiano, en las últimas décadas la visión dominante ha creado la concepción generalizada de pensar que ser libre es “no tener ataduras”. El resultado con el que se encuentro hoy Occidente, “coherente con esa idea”, es uno de sus problemas: “el gran número de personas solas”, aduce.

“La libertad no es un fin por sí misma, es un medio para conseguir que el ser humano sea mejor. Ser libre significa ser capaz de elegir aquello que vale. El criterio de esa validez es la dignidad del ser humano; es decir, que el ser humano vale por sí mismo”, subraya Mari.

Por esa razón, el profesor del Sacro Cuore advierte de que la nueva corriente educativa no puede traducirse en enseñar solo capacidades “técnicas y prácticas”, pues se corre el riesgo de no reconocer que “todo lo que hace el ser humano ha de ser coherente con su humanidad”.

“Las capacidades deben atender no solo a la dimensión técnica sino también a la ética; es más, las primeras deben estar sometidas a las segundas. En resumen, todo lo que hagamos a la luz de lo que sabemos ha de estar al servicio del ser humano. Sino, nuestra acción solo responderá a la utilidad, como los animales”, asevera.

La sesión inaugural del congreso ha esto presidida por Ricardo García García, rector en funciones de la Universidad Católica de Valencia, en la que también han participado José Antonio Ibáñez-Martín, vicerrector de la Universidad Internacional de La Rioja; y Juan Escámez, director del Instituto Universitario de Teoría de la Educación de la UCV, presidente y director del congreso, respectivamente.

De esta forma, Ricardo García se ha congratulado de que “el corazón del congreso” esté centrado en el desarrollo humano, desde la educación y las capacidades, y que “pone en el centro a la persona humana y su dignidad”.

LA FORMACIÓN DE LOS DOCENTES

Por su parte, David Reyero, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, ha reflexionado en su intervención sobre el papel de los contenidos culturales es el currículum y ha defendido “la importancia de la formación de los maestros, pues la cultura es el medio que tiene la escuela para educar”, en el marco de un simposio en torno a la cuestión de la capacitación docente. En esta sesión, además de Reyero, han participado Paul Standish, de la Universidad de Londres; y Bianca Thoilliez y Tania Alonso, de la Universidad Autónoma de Madrid.

Además, ha subrayado Reyero, “muchos de los valores que todos reconocemos en los buenos docentes, como pasión por la enseñanza y convicción en aquello que se enseña, solo provienen de un enamoramiento por el objeto de enseñanza” y “esto exige una sólida formación disciplinar”.

Por ello, el ponente ha sugerido que, “si bien las competencias y conocimientos pedagógicos son importantes, deberíamos estudiar qué competencias son esas y cómo se transmiten de tal manera que pudiéramos ofrecer un informe contenido en las mismas y un sistema de aprendizaje”.

Asimismo, “la revalorización curricular nos llevaría a reclutar los mejores profesores, no tanto entre quienes tienen éxito profesional cuanto entre tienen éxito académico”, ha detallado Reyero.

REVISTAS DE PEDAGOGÍA

Previamente, en el marco del congreso se ha celebrado, un taller de estrategias y recomendaciones prácticas para publicar en revistas de prestigio en materia de educación. La sesión ha sido impartido por José Antonio Ibáñez-Martín, director de la Revista Española de Pedagogía; Concepción Naval, directora de la revista Estudios sobre Educación; y Juan Luis Fuentes, profesor del Departamento de Teoría e Historia de la Educación de la Universidad Complutense de Madrid.

Más información y programa completo del Congreso en la web: http://filosofiadelaeducacion.org/