UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

*El estudio aporta datos sobre la incidencia actual de los compuestos químicos bifenilos policlorados prohibidos hace 30 años en la salud de personas procedentes de África

Investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y del Hospital Universitario Insular Materno Infantil de Gran Canaria han publicado recientemente un artículo científico en la revista internacional especializada Environmental Research sobre la presencia de compuestos químicos bifenilos policlorados en el organismo de inmigrantes africanos llegados a Canarias.

Concretamente, el estudio se titula “Relación de los bifenilos policlorados (PCBs) con parasitismo, homeostasis del hierro y otros parámetros de salud: resultados de un estudio transversal realizado en una población de inmigrantes africanos llegados a Canarias” y está suscrito por los investigadores del Instituto Universitario de Investigaciones Biosanitarias (IUIBS) de la ULPGC y el Servicio de Toxicología (SERTOX) de la ULPGC, Luis Alberto Henríquez Hernández, Luis Domínguez Boada, N. Ruiz Suárez, P.F. Valerón, Manuel Zumbado, María de los Ángeles Camacho y Octavio Luis Pérez Luzardo; junto con los profesores del Departamento de Ciencias Médicas y Quirúrgicas, José Luis Pérez Arellano y C. Carranza; y el investigador de la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Medicina Tropical del Hospital Universitario Insular Materno Infantil, N. Jaén Sánchez.

Los bifenilos policlorados (PCBs) son sustancias químicas de uso industrial producidos entre los años 30 y 80 del siglo XX, con capacidad para persistir en el medioambiente y acumularse en los humanos y los animales. Desde su prohibición a mediados de la década de 1980, los niveles séricos de PCBs han disminuido considerablemente, especialmente en poblaciones de países desarrollados, donde se han puesto en marcha programas de gestión de este tipo de residuos. No ha ocurrido lo mismo en poblaciones de países en vías de desarrollo. Previamente se había observado la presencia de niveles altos de PCBs en una población de inmigrantes africanos, de tal forma que este estudio indaga en las potenciales asociaciones entre estos niveles altos de contaminantes y diferentes parámetros de salud.

La muestra de estudio empleada por los investigadores estaba compuesta por un total de 570 individuos, a los que se les realizó una inspección médica completa así como una entrevista en el momento de su llegada a la Isla. A los participantes se les realizó una analítica sanguínea y urinaria completa, se les llevó a cabo un diagnóstico serológico de enfermedades infecciosas así como un análisis fecal en busca de parásitos intestinales. Cabe destacar que un 26% de la serie tenía parásitos en heces (un porcentaje muy superior al existente en la población occidental desarrollada), observándose una asociación inversa entre la presencia de parásitos y el nivel sérico de PCBs. De tal forma que, los individuos con parásitos intestinales tenían significativamente menores niveles de contaminantes que aquellos individuos no parasitados. Aunque esta asociación inversa ya se había descrito para otros vertebrados, ésta es la primera vez que se observa en humanos.

Recientemente se ha descrito también la capacidad de los PCBs para interferir en el metabolismo del hierro. Los niveles de hierro de la población estudiada estaban en niveles normales, pero observamos una correlación positiva entre los niveles de PCBs y los de hierro, lo que sugiere que existe algún tipo de relación entre ambos factores a nivel subclínico. Los presentes estudios aportan datos acerca del papel que tienen los PCBs sobre la salud de las personas, y puede ser útil a la hora de valorar pequeños cambios existentes en la homeostasis de poblaciones aparentemente sanas.

El estudio ha permitido, no sólo comparar los niveles de contaminación por sustancias orgánicas persistentes de una población foránea con la nuestra propia, sino que, por sus características intrínsecas (en África hay mayores niveles de parasitación y mayores niveles de según qué residuos), se ha podido esbozar una relación entre los contaminantes y determinados parámetros de salud que hasta ahora no habían sido propuestos.