UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– Un experto de la George Washington University afirma en la Universidad de Navarra que los candidatos dirigieron sus mensajes para reforzar a su propio electorado

“Los debates electorales no se ganan, pero se pueden perder; aunque esta noche ni Clinton ni Trump han perdido en el primero entre candidatos a la Casa Blanca”, ha afirmado esta mañana Christopher Arterton, veterano profesor de estrategia y comunicación política, que se encuentra impartiendo clase esta semana en el Máster en Comunicación Política y Corporativa de la Universidad de Navarra.

Según Arterton, tanto Hillary Clinton como Donald Trump han dirigido sus mensajes hacia sus respectivos electorados. En parte por el propio formato de debate pactado entre los equipos de ambos contendientes “que por momentos hizo que, más que un debate, pareciera una rueda de prensa conjunta, en la que en primer lugar hablaba uno por un cuarto de hora, y a continuación, el contrincante”. Sin embargo, Arterton ha alabado la actitud del moderador -Lester Holt- que, en la segunda parte del evento ha permitido que los candidatos confrontaran sus ideas y argumentos.

Dos actitudes contrapuestas

En opinión de Arterton, fundador de la primera escuela de Comunicación Política de los Estados Unidos (la Graduate School of Political Management de la Universidad George Washington), los mensajes que lanzó el candidato republicano fueron catastrofistas, en la línea mantenida desde que comenzó su campaña electoral. Una actitud que contrastó con la de Hillary Clinton, “que hasta sonrió, como bien captaron las cámaras”.

En este sentido, Arterton señaló que puede que a Donald Trump no le hubieran avisado de que las cámaras tomarían planos abiertos, “en los que también se observaría al candidato que escuchaba y, en el caso de Trump, le vimos en buena parte del debate con actitud enfadada ante el discurso de Clinton”. Arterton ha señalado en cambio que en la primera media hora del debate fue cuando Trump estuvo más convincente.

Sobre la idea de que nadie gana un debate electoral, “pero puede perderlo”, el veterano profesor y analista ha recordado como Gerald Ford, en el debate del año 1976 afirmó que no había un dominio soviético en Europa ni en Polonia, algo que sí percibía buena parte del electorado, como se demostró en el caso de Chicago, con un altísimo número de polacos o hijos de inmigrantes cuyo voto y, con ellos, los del importante Estado de Illinois, se inclinó del lado de su contrincante Jimmy Carter.

En este sentido, Arterton concluye que esta noche “no ha habido nada que se salga del guion con la fuerza suficiente como para hacer que ningún candidato pierda”, aunque en su opinión sí que a largo plazo puede que haya hecho ganar tres o cuatro puntos porcentuales a Clinton, que mantuvo una actitud más sosegada a lo largo de toda la retransmisión.