UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– El rector de la Universidad de Navarra apuesta por la colaboración público-privada, durante el acto de apertura del curso 2016-2017

“Este curso nos gustaría dar algunos pasos relevantes, en colaboración con el Complejo Hospitalario de Navarra y con la Universidad Pública, para conseguir que Navarra sea una de las regiones europeas más avanzadas en investigación biomédica”. Así lo afirmó hoy el rector de la Universidad de Navarra, Alfonso Sánchez-Tabernero, durante el acto de apertura del curso académico 2016-2017.

Asimismo, se refirió a algunas novedades en la oferta docente y en investigación, entre las que se encuentran la puesta en marcha de tres nuevos grados -Marketing, Diseño e Ingeniería de la Energía-, el Máster de Investigación en Ciencias Sociales, y la elaboración de un registro de los grupos de investigación y el mapa temático, que permitirán una mayor visibilidad de este esfuerzo orientado a producir ciencia de alta calidad.

Respecto a los hitos del curso pasado, el rector se refirió a las más de 4000 solicitudes de admisión, lo que supuso un crecimiento del 8%; el primer año de vida del Museo, con más de 80.000 visitantes; la mejor posición de la historia en el ranking QS, donde obtuvo el puesto 245; el primer puesto para el IESE en el ranking Executive Education que elabora cada año el Financial Times; o el nombramiento de la Clínica, por segundo año consecutivo, como el hospital privado de mayor reputación de España según MERCO (Monitor Empresarial de Reputación Corporativa).

Asimismo, mencionó la puesta en marcha del grado de Relaciones Internacionales; la defensa de 271 tesis doctorales, la máxima cifra en la historia de la Universidad; la inauguración de la nueva sede del Instituto Cultura y Sociedad; el comienzo de la construcción de la última fase de obras de la Clínica en Madrid, cuya apertura está prevista para finales del año próximo; el lanzamiento de la Oficina de Emprendimiento, con un fondo de capital público y privado de 9 millones de euros; o la constitución del Instituto del Core Curriculum, encargado de impartir asignaturas de carácter humanístico.

“Estos avances -según Alfonso Sánchez-Tabernero- se enmarcan en el Plan Horizonte 2020, que presentamos el curso pasado, y que se concretan en 10 grandes proyectos estratégicos que queremos impulsar en los próximos años. Son, sin duda, objetivos ambiciosos, que requieren coraje y tenacidad”.

Colaboración entre lo público y lo privado

Sin embargo, el rector manifestó que, junto a las buenas noticias del curso pasado, no faltaron los malos momentos. “La tormenta del curso pasado se produjo con la decisión del Gobierno de Navarra de no renovar el convenio de medicina de familia por el que los empleados, familiares y jubilados que lo deseaban recibían su asistencia sanitaria en la Clínica”. A continuación, se refirió a la posterior firma del convenio de trasplantes y derivaciones de pacientes a la Clínica; así como a la financiación pública para las cátedras de Patrimonio y Arte Navarro y de Lengua y Cultura Vasca. “Estamos convencidos de que esta es la senda correcta, la más útil para todos y por la que vamos a caminar los próximos meses”, destacó el rector.

“La mayor parte de los ciudadanos -continuó- desea que quienes estamos al frente de las instituciones lleguemos a acuerdos, nos fijemos más en lo que nos une que en lo que nos separa”. “En nuestro caso, destacó Alfonso Sánchez Tabernero, intentamos que cada uno de los campus de la Universidad esté integrado en su entorno, sea éste Navarra, la Comunidad Autónoma Vasca, Cataluña o Madrid. En todos esos lugares -y particularmente en Navarra, donde se concentra el ochenta por ciento de nuestra actividad y de nuestros empleados-, la Universidad se siente comprometida con la sociedad en la que vive y a la que desea servir”.

En este sentido, citó el informe de impacto realizado por Deloitte, que se presentó el martes pasado, y en donde hay “datos elocuentes sobre la aportación de la Universidad al desarrollo económico, social y cultural de Navarra”.

Por último, el rector aseguró que en los países más desarrollados, con cotas más altas de justicia y calidad de vida, se produce una intensa colaboración entre instituciones públicas y privadas. “Por eso, nuestra Universidad está siempre orientada a la colaboración con otras instituciones públicas y privadas, porque juntos seremos capaces de prestar un mejor servicio a los ciudadanos”.

Autoridades presentes en el acto

La apertura se inició con una concelebración eucarística presidida por el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Francisco Pérez. Tras el desfile académico compuesto por más de 230 doctores, comenzó el acto con la intervención del secretario general, Gonzalo Robles, quien sintetizó los datos de investigación, asistencia y docencia más destacados de la Memoria Académica del curso 2015-2016. A continuación, el profesor Josep Tàpies, titular de la Cátedra de empresa familiar del IESE, pronunció la lección inaugural titulada “Empresa familiar: tópicos y realidades”. La parte musical corrió a cargo del coro de la Universidad de Navarra, dirigido por Ekhi Ocaña.

Entre las autoridades que acudieron al acto se encontraban la presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos; el vicepresidente primero del Parlamento de Navarra, Unai Hualde; la delegada del Gobierno, Carmen Alba; el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron; el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, Joaquín Galve; el consejero de Educación, José Luis Mendoza; el general comandante militar en Navarra, Álvaro Michael Sacristán; y el fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, José Antonio Sánchez Sánchez-Villares.

También asistieron, entre otros invitados, el vicepresidente segundo del Parlamento, Alberto Catalán; el vicepresidente de Desarrollo Económico del Gobierno de Navarra, Manuel Ayerdi; la secretaria general del PSN, María Victoria Chivite; el defensor del Pueblo de Navarra, Javier Enériz; y la presidenta de la Cámara de Comptos, Asunción Olaechea.

La empresa familiar mira al largo plazo

En la lección inaugural el profesor Josep Tàpies, titular de la Cátedra de empresa familiar del IESE, explicó que la empresa familiar es la columna vertebral de la economía en todos los países, según los datos aportados.

En este sentido, desmintió dos mitos que habitualmente se asocian a las empresas familiares: que son pequeñas y efímeras. “Suele identificarse empresa familiar con pyme. Esta confusión proviene de que la mayoría de empresas responden a este modelo”, explica el profesor.

El otro mito hace referencia a la caducidad de las empresas familiares. Sin embargo, según datos del libro Empresa familiar ni tan pequeña ni tan joven, escrito por este experto, las no familiares duran menos. El profesor aportó ejemplos de empresas familiares con edad muy avanzada entre las que cabe destacar Codorniu (1551) y Michelin (1889).

Respecto a su papel en la historia, Josep Tàpies explica que fueron las empresas familiares las que desarrollaron la primera revolución industrial. En la segunda revolución industrial a principios del siglo XX, aparece la llamada ‘gran empresa moderna’ y eclipsa a la familiar. En la década de los ochenta del pasado siglo se recupera la idea de que la empresa familiar puede ser muy competitiva, aunque “para ello resulte necesario separar empresa y familia”.

Por otra parte, la propiedad espera rentabilidad aunque es una rentabilidad no solo financiera. Para el profesor, hay un gran componente de rentabilidad ligada a la propiedad socioemocional. “El capital de las empresas familiares es capital paciente que mira al largo plazo y esto supone para este tipo de empresas una fuente de ventaja competitiva”.

El profesor del IESE subrayó que la sostenibilidad de toda empresa descansa sobre tres pilares: iniciativa, dinero y poder. “La iniciativa hay que asegurarla fomentando el espíritu emprendedor en las siguientes generaciones aunque no hay ninguna garantía de que ello vaya a ocurrir”.

Según el ponente, si se llega a dar esa circunstancia de falta de emprendedores en la familia propietaria hay que tener bien articulados los otros dos componentes y entender que in extremis la función de la que no se puede hace dejación es la de propietarios, “pero eso implica formar desde muy jóvenes a los miembros de la siguiente generación como accionistas responsables”.

Si la empresa es capaz de hacerles sentir un buen nivel de orgullo de pertenencia será más fácil cultivar la propiedad emocional, pieza clave en la perdurabilidad de la empresa familiar”. Asimismo, es importante establecer reglas que regulen las cuestiones relativas al dinero y a los flujos del mismo entre la empresa y la familia.

Finalmente la cuestión del poder es esencial y está directamente vinculada a los valores de la familia. El experto del IESE asegura: “Si de pequeños han aprendido el poder como la capacidad de hacer cosas en actitud de servicio hacia los demás, la gestión del poder será sencilla. Si por el contrario las nuevas generaciones han aprendido como concepto de poder la posibilidad de someter a los demás a la propia voluntad, tarde o temprano estallará el conflicto”.