UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

Está incluido en el conjunto de excavaciones que se están realizando en el entorno de La Puebla de Arganzón (Burgos)

Las excavaciones arqueológicas de San Miguel, en La Puebla de Arganzón, han mostrado la existencia de un amplio número de silos, hoyos y una estructura de carácter doméstico. Este proyecto arqueológico ha sido cofinanciado por la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento de la Puebla de Arganzón y el Grupo de investigación en Patrimonio y Paisajes Culturales de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea.

El yacimiento de San Miguel, muy próximo a la villa medieval de La Puebla, ha sido identificado a través de una serie de fotografías aéreas realizadas en los últimos años por la Universidad de Burdeos en colaboración con el Grupo de investigación en Patrimonio y Paisajes Culturales de la UPV/EHU. A través de estas fotografías aéreas, ha sido posible identificar un amplio número de estructuras subterráneas situadas en proximidad del lugar donde se levantaba la ermita de San Miguel, documentada desde el siglo XVII y que fue reedificada en 1784.

La excavación ha mostrado la existencia de un amplio número de silos, hoyos y una estructura de carácter doméstico perteneciente a un poblado de cronología altomedieval. Destacan, en particular, el estado de conservación de los silos destinados al almacenaje de cereales. Excavados en la superficie de una terraza fluvial del río Zadorra, la docena de silos hallados han sido fechados entre el período alto y plenomedieval. Es por lo tanto posible pensar que el poblado de San Miguel se fundase antes del año mil y que fuese abandonado a lo largo de la Edad Media, quizás en ocasión de la fundación de la villa algunos centenares de metros al sur. De hecho, gracias a otras intervenciones previas, se ha podido concluir que todo el entorno de La Puebla de Arganzón estuvo densamente ocupado en la Alta Edad Media. Solo tras la fundación de la villa en el siglo XII se produjo una progresiva concentración de los habitantes dentro de su recinto amurallado. No es posible saber, en cambio, si el poblado llegó a contar con una parroquia dedicada a San Miguel en época medieval, o si en cambio la ermita fue construida en época moderna.

El proyecto arqueológico de Arganzón está permitiendo comprender cómo, en el territorio en el que se formó el condado de Castilla, se formaron en la Alta Edad Media un amplio número de aldeas y poblados de carácter campesino, cuya manifestación arqueológica más evidente son los silos excavados en la roca destinados al almacenaje de reservas estratégicas de cereal frente a los años de malas cosechas. En el área de Arganzón fue en torno al año 1000 cuando se fundó el homónimo castillo, que pronto se convirtió en el eje político del territorio. No obstante, fue tras la fundación de la villa real en el siglo XII cuando se inició un proceso de profunda transformación social y política del territorio, que trajo como consecuencia el abandono progresivo de la mayor parte de las aldeas preexistentes. En definitiva, los yacimientos de Arganzón, San Miguel, el castillo de Arganzón y la Puebla de Arganzón constituyen un laboratorio de gran interés para el análisis de las sociedades medievales en nuestro territorio.