UNIVERSIDAD CARLOS III DE MADRID

Una motocicleta hecha por estudiantes e investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) ha ganado el Premio al mejor Diseño Mecánico en la última edición de MotoStudent, una competición entre equipos universitarios para desarrollar un prototipo de motocicleta de competición de 250cc. Además, también se ha llevado el segundo premio en las otras dos categorías de ingeniería en las que competían 52 equipos universitarios internacionales: a la mejor innovación tecnológica y al mejor proyecto industrial.

MotoStudent 2016 ha tenido lugar del 6 al 9 de octubre en el circuito Motorland de la Ciudad del Motor de Aragón (Alcañiz), y ha reunido a más de 600 estudiantes de ingeniería de 10 países para probar sus prototipos. Los equipos han puesto a prueba sus motocicletas, que fueron valoradas por los jueces a través de las pruebas de estática (comportamiento ante carga y deformación), de dinámica (aceleración, frenada y gymkana), así como por los parámetros medidos a lo largo de la carrera y en las tandas cronometradas del fin de semana.

Los premios tuvieron tres categorías: Mejor Diseño Mecánico, Mejor Proyecto Industrial y Mejor Innovación tecnológica. En la primera, el equipo MOTO-MAQLAB-UC3M fue el ganador en la modalidad Petrol, mientras que en las otras dos categorías quedó en segunda posición. El equipo está formado por alumnos de la UC3M que se encuentran realizando los últimos cursos de ingeniería o realizando cursos de Postgrado. El grupo, además, se encuadra dentro de la actividad científica del grupo investigador MaqLab del departamento de Ingeniería Mecánica de la UC3M. “Hemos realizado un duro trabajo en equipo logrando un diseño mecánico único de la moto de competición MS04-UC3M, de acuerdo a la normativa y especificaciones de la competición MotoStudent, que ha logrado superar con éxito los estándares de la competición celebrada el pasado fin de semana”, señalan los integrantes del equipo.

Se apostó por un diseño diferente al del resto de participantes para el diseño del prototipo, consistente en una dirección y suspensión delantera de geometría variable (bajo patente) y un chasis y basculante monobloque (fabricado así por primera vez) que integra sistemas pasivos que mejoran la eficiencia de la moto (también bajo patente), tanto en bastidor como en suspensiones. Dicho diseño, valorado por un jurado formado por profesionales de la industria y de la universidad, obtuvo el Primer Premio al Mejor Diseño Mecánico. “Es un reconocimiento a una apuesta arriesgada y al trabajo bien hecho, ya que no nos hemos limitado a copiar una moto existente de competición para conseguir la moto más rápida, sino que hemos desarrollado nuevos diseños, innovaciones e ingeniería para conseguir un prototipo diferente”, comenta el catedrático del departamento de Ingeniería Mecánica, Juan Carlos García Prada, director del grupo de investigación MaqLab UC3M.

La clave del éxito cosechado en esta competición, según los investigadores, reside en varios factores. Por un lado, en haber preparado un proyecto de industrialización completo, haciendo un estudio de mercado y contactando con fabricantes de componentes en otros países. Por otro lado, en haber creado todo lo necesario para apoyar el diseño del prototipo desde una hoja en blanco, “gracias a un modelado propio que nos permite comparar previamente la factibilidad de nuestra propuesta, basada en un diseño de chasis y basculante nunca antes realizado y una apuesta de diseño con geometría variable en las suspensiones”, afirman los integrantes de MOTO-MAQLAB.

La competición MotoStudent, promovida por la Moto Engineering Foundation, es un desafío entre equipos universitarios de distintas universidades españolas e internacionales para diseñar y desarrollar un prototipo de moto de competición (250 centímetros cúbicos). Esta prueba, que ya alcanza su cuarta edición, es un reto para los estudiantes, porque en un periodo de tiempo de tres semestres han de probar y demostrar su capacidad de creación e innovación para completar un proyecto bajo las mismas condiciones que requiere la industria: trabajando en equipo, con un presupuesto limitado, con unos requerimientos técnicos mínimos, un calendario cerrado y en contacto con las últimas tecnologías, patrocinadores y compañías del sector.