UNIVERSIDAD DE EXTREMADURA

Investigadores de la Universidad de Extremadura recuperan estos valiosos datos astrométricos y confirman que el diámetro del sol ha permanecido invariable en los últimos 250 años. Los científicos reclaman más apoyo para la recuperación y conservación del patrimonio científico español

El Sol es nuestra estrella más cercana y mejor observada. La evolución y el comportamiento del sol han despertado desde siempre el interés de los astrofísicos y geofísicos. En este sentido, valorizar y dar a conocer las observaciones realizadas por científicos (desconocidos muchos de ellos) a lo largo de la historia es uno de los objetivos del grupo de investigación AIRE de la Universidad de Extremadura. Es por ello que han descubierto una fuente muy valiosa de datos astrométricos, recogidos desde 1773 hasta 2006, en el Real Instituto y Observatorio de la Armada (ROA) en San Fernando, Cádiz. “Vimos que las anotaciones manuscritas contenidas en sus archivos nos ayudarían a reconstruir la evolución del sol en los últimos 250 años, especialmente en relación a su tamaño”, explica el físico de la UEx, José Manuel Vaquero.

A partir de las observaciones y anotaciones diarias en astronomía de posición de los científicos españoles, los investigadores del grupo AIRE y del Real Instituto y Observatorio de la Armada han confirmado la constancia del diámetro solar en los últimos 250 años, en apoyo de la teoría estándar de física solar, según la cual el tamaño del sol varía pero a escalas de tiempo muy superiores. Asimismo, este equipo de historiadores del sol tampoco ha hallado relación entre el número de manchas solares y el radio solar, de acuerdo con esas mismas medidas tomadas en el ROA.

Estas mediciones han sido realizadas desde la misma institución mediante instrumentos y telescopios distintos: Cuadrante Mural de por Bird, Telescopio Meridiano de Jones, Círculo Meridiano de Troughton y Simms, Astrolabio Danjon, entre otros. Los científicos del Observatorio observaban el Sol y su altura a su paso por el meridiano, cuando alcanza su máxima altura en la esfera celeste a medio día. Estos datos en el siglo XIX eran muy útiles para el control y exactitud de los relojes y la hora. “La minuciosa información anotada durante más de dos siglos nos han permitido realizar las correcciones de errores y calcular el tamaño de nuestra estrella a partir de las medidas del tiempo que tardaba el Sol en cruzar el meridiano”, apunta el investigador de la UEx. El valor estándar del diámetro solar calculado de acuerdo con las observaciones del ROA es igual a 958.87’’ ± 1.77’’. Los resultados han sido publicados en la revista Solar Physics.

“Este tipo de trabajo nos hace ver que la ciencia es una labor acumulativa. Además, a diferencia de otras ciencias experimentales, en numerosas áreas de estudio de la climatología y gran parte de la astrofísica, en las que no es posible realizar experimentos, los registros llevados a cabo en el pasado aportan información muy valiosa porque esas circunstancias de ese momento no se pueden repetir”, aclara Vaquero. La finalidad última de estas investigaciones es “reconocer y homenajear la labor de estos científicos españoles, anónimos y constantes en su trabajo”. Por ello, los investigadores reclaman más medios y apoyo para recuperar y proteger este legado, y dar a conocer a la sociedad este patrimonio científico e histórico de valor incalculable.