UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– José Pedro Pérez-Llorca, ponente constitucional y ex ministro de Presidencia, habló sobre la Transición en la Universidad de Navarra

“Cuando abrimos la botella de la Constitución en el 78, salió el aroma de un vino muy bien hecho. Sin embargo, ahora parece que tenemos un vino agrio”, afirmó José Pedro Pérez-Llorca en la Universidad de Navarra. El constitucionalista fue invitado el pasado lunes por el Grupo de Investigación en Historia Reciente (GIHRE) para ofrecer el seminario ‘La Transición, cuarenta años después’.

El ponente repasó la historia de la democracia en España, donde para él los “verdaderos dramatis personae” fueron el rey Juan Carlos y el primer presidente de UCD: “La monarquía tiene una capacidad de evocación legítima, que debe reconocerse. Adolfo Suaréz prometió que los españoles elegirían a los siguientes políticos y lo puso en marcha”.

Pérez-Llorca destacó asimismo el significado que tuvieron los Pactos de la Moncloa: “Lo que se transmitió al país y fuera de nuestras fronteras es que las tensiones quedaron excluidas del proceso constituyente”. Acerca de este último, explicó que se lo encargaron solo a siete personas para huir de otras fórmulas que anteriormente habían fracasado.

Recordó su experiencia como parte de ese grupo: “Durante la primera reunión, en agosto de 1977, nos dimos cuenta de que sería fácil llegar a un acuerdo sobre el índice de cuestiones que tratar”. Según explicó, el hecho de que la mayoría fueran licenciados en Derecho por las facultades de Madrid y Barcelona favoreció el entendimiento. “Yo era el más joven”, añadió.

De esta manera, afirmó el conferenciante, lograron una Constitución que “por primera vez garantiza en España un sistema de libertades”. Dejaron de producirse persecuciones y exilios, hubo libertad religiosa y se resolvió –al menos de forma temporal– la cuestión de las autonomías.

Sin embargo ahora el panorama es bien distinto: “Nuestro sistema acusa una cierta fatiga de los materiales. Las herramientas están usadas; y los políticos, vistos”, explicó. Para Pérez-Llorca la crisis económica y los casos de corrupción también han contribuido a romper el consenso social. También sobre las autonomías: “En cierto modo, se puede decir que la Constitución quiso encauzar un fenómeno que tenía mucha fuerza y ha fracasado. Nos encontramos de nuevo como al inicio, con unos nacionalismos que lo quieren todo”, concluyó.

José Pedro Pérez-Llorca es uno de los siete padres de la Constitución española de 1978. Perteneció a la Unión de Centro Democrático (UCD) y ejerció como Ministro de Presidencia, de Administración Territorial y de Asuntos Exteriores. De acuerdo con Pablo Pérez, profesor de Historia en la Universidad de Navarra, “se trata sobre todo de un jurista que ha conseguido que sus ideas se lleven a la práctica”.