UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– El arquitecto y catedrático Luis Fernández-Galiano impartió en la Universidad de Navarra la última conferencia del ciclo sobre El Museo del Prado

El mismo día en el que Miguel Zugaza, director del Museo del Prado en los últimos 15 años hacía pública su salida, el arquitecto Luis Fernández-Galiano impartió la séptima y última conferencia del ciclo “El Museo del Prado: hitos históricos de sus colecciones”. Un encuentro organizado por la Fundación Amigos del Museo del Prado y la Facultad de Filosofía y Letras en colaboración con el Museo Universidad de Navarra.

Bajo el título Del Gabinete al Campus: las transformaciones de la sede del Museo del Prado, el catedrático de Proyectos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid repasó los hitos más importantes en la construcción del edificio, desde el origen, fruto del encargo del conde de Floridablanca al arquitecto Juan de Villanueva, hasta el momento actual. “El Prado es un edificio complicado de entender, pero en el que se cristalizan momentos muy importantes de nuestra historia”, señaló.

Luis Fernández-Galiano se refirió al proyecto de la última ampliación, adjudicado a los estudios encabezados por el arquitecto británico Norman Foster y el español de Carlos Rubio, y con el que se rehabilitará el Salón de Reinos para ganar 2.500 metros cuadrados de espacio expositivo. “Aunque en la historia constructiva del edificio que ha llevado más de dos siglos han intervenido una veintena de arquitectos, su principal protagonista fue el arquitecto Juan de Villanueva, el mejor representante del neoclasicismo internacional en España”, señaló.

Dos Pritzker en la ampliación: Moneo y Foster

El arquitecto repasó la historia de la construcción del Museo, con sus ampliaciones y remodelaciones. “Dentro de toda esta historia constructiva, podemos decir que el siglo XX ha sido el de las ampliaciones: Fernando Arbós en 1914, Pedro Muguruza entre 1943 y 1946 con la construcción de la nueva escalera exterior de la fachada de Goya, Fernando Chueca Goitia en 1952 y varios nombres más, hasta llegar al año 2007, con la ampliación más importante de su historia: la de  Moneo, donde se pensó por primera vez el “Campus del Prado”, con una suma de edificios de los que formarían parte dependencias del Monasterio de jerónimos y del Palacio del Buen Retiro”.

Sobre la futura ampliación, que contempla más de 5000 metros cuadrados de espacio adicional, afirmó: “El corazón de esta propuesta es la reconstrucción del Salón de los Reinos, que servirá como una nueva zona de exposición, pero es importante destacar también la fachada, ese gran pórtico con pilares de bronce, que deja el museo abierto a la ciudad”, destacó Fernández-Galiano.

La configuración de las colecciones del Prado en siete sesiones

El ciclo “El Museo del Prado: hitos históricos de sus colecciones”, que ha contado con unos 250 asistentes, estuvo inaugurado por el catedrático de Historia del Arte Francisco Calvo Serraller, actual director del ciclo anual de conferencias del Museo del Prado. A lo largo de siete sesiones, se ha buscado conocer cómo se han ido configurando las colecciones de la pinacoteca, mediante el comentario individualizado de algunas de las obras maestras que se han incorporado.

En la clausura del ciclo, que cuenta con el patrocinio de Viscofán y la colaboración de Fundación Diario de Navarra, estuvieron presentes la responsable del área académica del Museo Universidad de Navarra, Nieves Acedo, y la decana de la Facultad de Filosofía y Letras, Rosalía Baena, quien puso en valor el papel que desempeñan los museos a la hora de difundir la investigación y la docencia en el ámbito de las humanidades y ponerlas al servicio de la sociedad. ”Los museos hacen que la perspectiva humanística sea tangible, material. Consiguen plasmar lo atractivo y poderoso que es el arte”.