UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

El grupo de investigación IbeA, dirigido por Juan Manuel Madariaga analizará las rocas y suelo de la superficie de Marte

El consorcioCamOnMars2020 formado por las universidades de Valladolid, País Vasco, Málaga y Complutense ha firmado esta mañana en Valladolid un acuerdo para trabajar con la NASA en la misión Marte 2020.Su quehacer se concentrará en el calibrado de los instrumentos de la Supercam que examinarán las rocas y suelo de la superficie de Marte.

El grupo de InvestigaciónIBeA de la UPV/EHU se encargará del sistema de calibración de la cámara del ‘rover’ o vehículo que viajará al planeta rojo y que servirá para analizar la superficie marciana. “La tarjeta de calibración es parte sustancial del instrumento Supercam, que estudiará las rocas y suelo de la superficie de Marte a través de cinco mediciones espectroscópicas (visible, infrarrojo, fluorescencia, LIBS y Raman). Con ellas se obtiene información de la concentración elemental de la muestra que se está analizando, de su composición molecular y estructural y, con la calibración cruzada, de la concentración relativa de cada compuesto químico, y fase mineral en general”, explica el profesor Juan Manuel Madariaga.

Un proyecto que, según el investigador, estará “permanentemente en la frontera del conocimiento científico y tecnológico”. “Hasta la fecha no se ha desarrollado ni se ha construido una placa de calibración que permita hacer la interpretación cruzada entre los cinco instrumentos individuales que componen el instrumento SuperCam, y que además pueda trabajar en las condiciones de la atmósfera de Marte de 6-9 milibaresde presión, unas 100 veces menos densa que la terrestre; y variaciones térmicas desde -140ºC hasta 10ºC; aparte de aguantar las pruebas de choque tras aplicarle una fuerza de 4.000 G. Los pilotos de Fórmula 1 soportan no más de 15 G cuando el coche coge un acurva cerrado a 300 km/h.4.000 G solo se consigue con un impacto directo de una bala de cañón a dos metros de distancia”, relata.

Este convenio suscrito hoy por las cuatro universidades públicas es “pionero” en opinión del profesor Juan Manuel Madariaga: “Hasta ahora no se ha hecho en España un desarrollo para el espacio exclusivamente entre grupos universitarios, liderados desde un ámbito académico pero con un fuerte desarrollo no solo científico sino tecnológico”.

La misión denominada NASA Mars 2020 transportará el vehículo que será el sustituto del ‘rover’ Curiosity, que lleva en Marte desde 2012. Los objetivos concretos de esta nueva misión serán explorar potenciales signos de vida, analizar entornos de habitabilidad y mejorar el estudio del clima, la atmósfera y la geología marciana. Para ello, el nuevo instrumento SuperCam supondrá una innovación tecnológica respecto a la anterior cámara, ChemCam, que viajó a bordo del vehículo Curiosity.

Condiciones para el desarrollo de la vida

El interés por Marte se encuentra en que se sabe que el planeta tuvo abundante agua líquida en grandes extensiones de terreno hace millones de años, condición indispensable según los astrobiólogos para el desarrollo de la vida, y es por ello que se busca la prueba de su existencia. De hecho, esta misión buscará señales orgánicas y bio-orgánicas. Algo que sería imposible sin el desarrollo del sistema de calibración del instrumento Supercam.

“El sistema de calibración tiene dos partes, la placa de calibración y los algoritmos de interpretación de las señales de los instrumentos. Si no somos capaces de interpretar correctamente las señales que envíen los 5 instrumentos no vamos a poder asegurar que existe este compuesto o este otro. O si esos compuestos son característicos de procesos geoquímicos donde el agua debe estar presente, o si sólo son producidos por una actividad biológica y no por cualquier proceso volcánico”, analiza.

U.T.E.CamOnMars2020

Para el desarrollo de este proyecto se requiere de la financiación pública y privada. Por ello, uno de los objetivos del presente acuerdo entre las cuatro universidades públicas es la cooperación de los socios para la captación de los recursos necesarios para el desarrollo de las actuaciones científicos-técnicas previstas en el proyecto y que tendrán un coste total de 7 millones de euros. Este total lo gestionaran los cuatro grupos universitarios y las empresas o centros que se adhieran, como el caso de la empresa AVS de Elgoibar.

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