UNIVERSIDAD CATÓLICA DE VALENCIA

La UCV presenta un proyecto para la prevención de enfermedades cardiovasculares en el que participa el especialista Pere Brugada

La Universidad Católica de Valencia (UCV) ha presentado hoy el Proyecto Premium Prevention para la fibrilación auricular no diagnosticada. El proyecto pretende mitigar la “falta de prevención activa del ictus”, según ha explicado en el acto de presentación el codirector del proyecto Aurelio Quesada, cardiólogo del Hospital General Universitario de Valencia y profesor de la Facultad de Medicina de la UCV.

Dirige el proyecto Jeroen Braat, del Instituto Cardiovascular de Alicante (ICA), y participa en el mismo el prestigioso cardiólogo Pere Brugada, descubridor del síndrome de Brugada, y director científico del Departamento Cardiovascular de la Universidad Libre de Bruselas (Bélgica).

“La fibrilación auricular y la hipertensión son dos enfermedades cardíacas que, juntas, son responsables de dos millones de víctimas de ictus anuales en Europa. Más de la mitad de esos ictus podrían evitarse con una buena prevención y el centro que vamos a abrir en la Clínicas Universitarias de la UCV gracias a este proyecto es un primer paso en ese sentido”, ha explicado Quesada.

En opinión de Quesada, es “fundamental” empezar a concienciar a la población de la importancia de la prevención de los problemas cardiovasculares y las instituciones de salud públicas deberían plantearse esto seriamente: “En cuestión de enfermedades del corazón, nuestro sistema sanitario está enfocado en gran parte a curarlas, no a prevenirlas; como sí sucede, por el contrario con otras patologías como el cáncer de mama o el cáncer de próstata”.

IMPORTANTE PARA TODA LA POBLACIÓN

Así, el especialista del Hospital General ha subrayado que la fibrilación auricular y la hipertensión son factores que muchas veces no dan síntomas. Pueden padecerse pero, al no notar una sintomatología, no acuden al médico hasta que ya ha aparecido una complicación. Es por ello que resultan tan peligrosos”, subraya Quesada.

El codirector del proyecto ha recordado que la incidencia de las alteraciones que pueden favorecer el ictus se dan “en cualquier edad”, aunque es mucho más frecuente a partir de los 60 años. “Poderlo diagnosticar en los pacientes de mayor riesgo es muy importante”, ha añadido.

En este sentido, Brugada ha incidido también en la importancia de la prevención a través de proyectos como este. Así, ha recordado que controlar la hipertensión, a la que ha denominado como el “matador silencioso“, es fundamental. “La persona no nota nada hasta que vienen las complicaciones como con el colesterol o la diabetes”.

Así, ha señalado la necesidad de una prevención a través de un sistema “practico y simple”, como es la realización de un cuestionario, un electrocardiograma y tomar la tensión. Se trata de un primer filtro con coste efectivo abordable”.

Finalmente, el reconocido cardiólogo ha señalado que esta prevención debería ser para todas las edades y ha lanzado el mensaje de “cuidar el corazón como uno cuida su coche con las revisiones pertinentes”.

PROYECTO PREMIUM PREVENTION EN LA UCV

Las Clínicas Universitarias de la UCV acogerán así en sus instalaciones el primer centro Premium Prevention de España, único en sus características en toda Europa. Dentro del horario establecido, los pacientes podrán acudir al centro sin cita previa, donde, tras rellenar un cuestionario de salud, se les realizará un electrocardiograma (ECG) y una toma de tensión arterial.

Posteriormente, los cardiólogos Braat, Quesada y Brugada analizarán los datos obtenidos y en un plazo máximo de 72 horas el paciente recibirá la interpretación de los mismos y el consejo médico al respecto.

“Normalmente esta clase de pruebas las supervisa el médico de cabecera, que no alcanza el nivel de especialización de un cardiólogo, como es obvio. Sin embrago, con el sistema de envío online de estas pruebas a los cardiólogos que participamos en el proyecto, eso se soluciona”, ha aducido Quesada.

El profesor de la UCV recuerda es un proyecto “ambicioso”. El centro de la UCV es el primero pero su intención es que se puedan abrir más, porque, además de la prevención de los ictus, los resultados de estas pruebas servirán para labores de investigación científica universitaria.