UNIVERSIDAD DE ALICANTE

El proyecto de cooperación universitaria, liderado por el grupo AEDIFICATIO, está financiado por la GV a través del vicerrectorado de Relaciones Internacionales de la UA

En la delegación de expertos que se desplazará a Marruecos participarán cuatro bomberos de la Diputación de Alicante

La Universidad de Alicante lidera el proyecto de investigación internacional “Intervención en la Medina y Mazmorras de Tetuán”, un proyecto de la Universidad de Alicante a través de la Oficina de Cooperación del vicerrectorado de Relaciones Internacionales, financiado la Consellería de Transparencia, Responsabilidad Social, Participación y Cooperación de la Generalitat Valenciana.

La Villa de la Medina de Tetuán fue reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997 y en sus mazmorras estuvo preso Miguel de Cervantes.

El proyecto, que se inició en el 2009, está integrado por expertos de las universidades de Alicante, Tetuán, Granada y Politecnico di Milano, con el profesor de la UA y director del grupo de investigación AEDIFICATIO, Antonio Jiménez, al frente de esta iniciativa. Este proyecto también cuenta con la implicación de la Association Tétouan Asmir.

Jiménez se ha reunido esta mañana con el grupo multidisciplinar de expertos que forma la expedición que viajará a Marruecos los próximos días 21 al 27 de abril, con el objetivo de continuar con las intervenciones de emergencia sobre el patrimonio arquitectónico de la Medina de Tetuán y El Ensanche. El director del equipo ha explicado que aunque continuarán con las intervenciones en viviendas, en esta ocasión incidirán, especialmente en la recuperación de las mazmorras en las que, según todos los indicios, estuvo cautivo Miguel de Cervantes y que más tarde convertiría en escenario de algunas de sus obras.

La expedición está integrada por profesores del Departamento de Edificación y Urbanismo de la UA (Antonio Jiménez, Ramón Orts) el equipo de Milan (Lorenzo Jurina, Paola Travaglio y Carlo Manfredi), Bernardino Lindez (Universidad de Granada), una profesora del IES Leonardo da Vinci, diez estudiantes de la UA de carreras técnicas de grado y master, tres de ellos de origen marroquí; y cuatro bomberos del SPEIS bomberos Diputación de Alicante (Iñaki Saez ,Francisco Catalán, José Montero ,José Ignacio López) ya que, según afirma el Antonio Jiménez, “parte de la intervenciones requieren labores casi de espeleología, por lo que la labor de profesionales bomberos es totalmente necesaria”.

El objetivo de esta expedición es evitar daños personales de los habitantes de las viviendas de la Medina, proteger el patrimonio edificado, garantizar las condiciones de salubridad mínimas de las viviendas; realizar una primera intervención de emergencia en las mazmorras que ayude a su conservación; promover el aprendizaje de las técnicas de apuntalamiento por bomberos y estudiantes de la zona, así como enseñar técnicas de rehabilitación y restauración a trabajadores locales. Además se realizará un catálogo de los edificios con valor patrimonial y un manual de intervención.

Antonio Jiménez destaca también la enorme importancia de este patrimonio ya que Tetuán fue fundada en el siglo XVI por mujaidines granadinos y el depósito cultural que el tiempo ha ido sedimentando a través de la arquitectura ha conformado una de las medinas mejor conservadas de Marruecos. “La Medina de Tetuán nos permite leer la huella genéticamente reconocible de la cultura andalusí”, afirma. El análisis sociológico, histórico y la intervención constructiva sostenible y respetuosa conforman el eje estratégico de este proyecto profesional, docente e investigador.

El proyecto cuenta con la colaboración de valor inestimable de personalidades como el catedrático de la Universidad de Tetuán Muhammad Benaboud, impulsor de la asociación cultural “Tetuán Asmir” que tanto benefició para la declaración como patrimonio de la humanidad por parte de la Unesco a la Medina de Tetuán.

La Medina

“Tetuán es una medina marroquí reconstruida por andalusíes. Es una de las medinas de Marruecos que mejor reflejan la continuación del desarrollo cultural y artístico del patrimonio cultural andalusí a partir de la conquista cristiana de la última ciudad andalusí en 1492. Esta continuación no se refleja únicamente en la conservación del legado andalusí sino en la continuidad de su creación y desarrollo después del final de la entidad política y militar andalusí. Es más, Tetuán y otras ciudades marroquíes de origen andalusí también representan la continuidad de la convivencia, puesto que el urbanismo y la arquitectura andalusí de Tetuán fue debido al contacto de esta ciudad con otras culturas que le permitieron desarrollar su personalidad y su patrimonio tan original y específico. Tetuán es literalmente la otra orilla de al-Andalus, y aunque el Estrecho de Gibraltar no favoreció el florecimiento de la cultura andalusí en la totalidad del territorio Marroquí, las relaciones marítimas y comerciales que Tetuán mantuvo con la Península Ibérica permitieron la influencia andalusí en el transcurso de los siglos. Esa continuidad de elementos andalusíes en Tetuán se refleja en la arquitectura de la ciudad, la mentalidad de sus habitantes, sus tradiciones, los nombres de familias tetuaníes de origen andalusí como Sordo, Torres, Medina, Páez, Raghon y Martín.