UNIVERSIDAD DE LA RIOJA

Un 71,9% de los adolescentes riojanos muestra niveles adecuados de bienestar emocional subjetivo –frente a un 7,7% que manifiesta riesgo de mala salud mental–, según se desprende de los resultados del estudio llevado a cabo por un grupo de investigadores de la Universidad de La Rioja.

Eduardo Fonseca Pedrero, profesor del Departamento de Ciencias de la Educación de la UR- ha coordinado a un grupo de 20 investigadores que, durante 2016, llevó a cabo un estudio sobre bienestar emocional en los adolescentes riojanos, financiado con una Beca Leonardo para Investigadores y Creadores Culturales 2015, Fundación BBVA dotada con 40.000 euros.

El estudio pretendía identificar tanto problemas del comportamiento de los jóvenes riojanos como sus fortalezas emocionales, con el fin de diseñar estrategias de prevención temprana, mejorar la gestión de los recursos disponible y, en definitiva, mejorar la calidad de vida de los adolescentes.

Llevado a cabo en colaboración con las consejerías de Salud y de Educación y Empleo del Gobierno de La Rioja, ha contado con la participación de 1.664 estudiantes de entre 14 y 19 años –con una media de edad de 16,12 años–, seleccionados mediante muestreo aleatorio; de los cuales 782 han sido hombres y 882, mujeres.

Este estudio sirve de partida para enfocar actuaciones en este ámbito, de forma que es una investigación práctica aplicada a la salud. De hecho, sus conclusiones –que serán publicadas serán publicadas por la Universidad de La Rioja próximamente– se enmarcan dentro del III Plan Regional Riojano de Salud Mental (2016-2020).

CONCLUSIONES DEL ESTUDIO

Entre las conclusiones del estudio destaca que un 7,7% de los adolescentes muestran posible riesgo de mala salud mental, siendo más alto entre las chicas (9,4%) que los chicos (5,8%). Ellas manifiestan mayores dificultades de tipo emocional y un mejor comportamiento prosocial en comparación con ellos.

Por el contrario, un 71,9% de adolescentes muestran niveles adecuados de bienestar emocional subjetivo. En este caso los chicos manifiestan una mayor satisfacción general con la vida en comparación con las chicas.

En ambos casos, a medida que aumenta el riesgo de mala salud mental disminuía el rendimiento académico, mientras que aquellos adolescentes con niveles altos de satisfacción con la vida mostraron también un buen rendimiento académico.

Aproximadamente un 4% de la muestra indicó que en algún momento había intentado quitarse la vida, concretamente el 3,2% de los hombres y el 4,9% de las mujeres; aunque solo un 2,2% de presenta un riesgo elevado de comportamientos de ideación suicida.

Un 5,6% de adolescentes percibieron acoso escolar en su centro varias veces a la semana. El 2% de los alumnos afirmó que se producen fenómenos de ciberbullying varias veces por semana en su centro escolar. Finalmente, el 1,8% de los hombres y el 2,2% de las mujeres afirmaron que han sucedido fenómenos de ciberbullying en los últimos dos meses.

En cuanto al consumo de sustancias, un 40,6% de los adolescentes que respondió a los cuestionarios del estudio afirmó haber consumido tabaco alguna vez; un 79,4%, alcohol y un 23,6%, cannabis. Sobre la frecuencia, el 15,7% dijo consumir bebidas alcohólicas cada semana, mientras que el 2,9% manifestó una frecuencia de consumo de cannabis mensual y un 2%, semanal.

En el caso de las chicas es mayor el consumo de tabaco y alcohol, mientras que los chicos son más proclives al cannabis y otro tipo de sustancias. Al aumentar la edad se incrementaba también la prevalencia en el consumo de sustancias. Los adolescentes con un patrón de consumo de riesgo (alcohol y cannabis) manifestaron un peor ajuste emocional, de comportamiento y de satisfacción con la vida en comparación con los no consumidores.

EQUIPO DE INVESTIGADORES

Este “Proyecto realizado con la Beca Leonardo a Investigadores y Creadores Culturales 2015, Fundación BBVA” recibió una financiación de 40.000 euros para su desarrollo. En dicha convocatoria –a la que concurrieron 1.900 solicitudes– esta fue la única ayuda concedida en la Comunidad Autónoma de La Rioja.

Este proyecto ha sido dirigido por Eduardo Fonseca-Pedrero, profesor del área de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de La Rioja y Premio al Investigador Emergente del Consejo Social 2014. Su principal línea de investigación se centra en la identificación precoz y prevención temprana de jóvenes con dificultades emocionales y comportamentales.

Junto a él, han formado parte del grupo una veintena de investigadores: Alicia Pérez de Albéniz, Laura Pérez-Gutiérrez, Rebeca Aritio Solana, Javier Ortuño Sierra, Beatriz Lucas Molina, Cesar Domínguez, David Foncea, Virginia Espinosa, Marian Sánchez García, Ana Gorría, Elena Urbiola, Marta Fernández, Carmen Merina, Carmen Gutiérrez, Marta Aures, Mª Soledad Campos, Félix Inchausti, Pablo Vinuesa y Elena Domínguez.

Eduardo Fonseca Pedrero forma parte del comité de Evaluación y Seguimiento del III Plan Estratégico de Salud Mental de La Rioja 2016-2020 y lidera una de las líneas priorizadas por la Consejería de Salud: la referida a la Promoción de la Salud y Prevención de la Enfermedad Mental.

El III Plan de Salud de La Rioja ha priorizado la atención a la salud mental infanto-juvenil con acciones ya puestas en marcha, como el incremento de recursos para la unidad de consultas existente en el Centro de Salud Espartero y la próxima incorporación de una unidad terapéutica infantil, un recurso ambulatorio especializado para atender la patología mental en menores que requieran un seguimiento a caballo entre la atención primaria y el ingreso en la Unidad de Agudos, en el Hospital San Pedro.