UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

El estudio del grupo de investigación Fungal and Bacterial Biomics de la UPV/EHU se ha publicado en la revista PLOS ONE

El grupo de investigación de la UPV/EHU Fungal and Bacterial Biomics ha demostrado la existencia de un nuevo mecanismo de resistencia que se desconocía hasta el momento en el hongo Lomentospora prolificans (L. prolificans). Este microorganismo es multirresistente a los antifúngicos (antibióticos desarrollados frente a hongos) utilizados actualmente y provoca una mortalidad de entre el 80 y el 100% en pacientes con el sistema inmunológico debilitado. Por tanto, gracias al estudio se podrán diseñar fármacos más efectivos para luchar contra este hongo.

La investigación dirigida por los profesores Fernando L. Hernando, Aitor Rementeria y Andoni Ramirez y en la que participan los investigadores Aize Pellón (cuya tesis doctoral ha dado lugar a este trabajo), Idoia Buldain, Xabier Guruceaga, y Aitziber Antoran, se ha publicado en la importante revista PLOS ONE, bajo el titulo “Molecular and cellular responses of the pathogenic fungus Lomentospora prolificans to the antifungal drug voriconazole”.

El microorganismo L. prolificans (antes conocido como Scedosporium prolificans) es un hongo filamentoso que pertenece a un grupo conocido vulgarmente como mohos, algunos de los cuales podemos observar creciendo en la comida en mal estado (fruta, pan, etc.) y que se diferencian de las levaduras unicelulares, tales como Candida albicans o Saccharomyces cerevisiae, que son relevantes en práctica clínica o en la industria alimenticia, respectivamente. El hongo L. prolificans es también común y bastante habitual en suelos de ciudades o en zonas industriales. A pesar de estar en contacto con él, no suele producir dolencias en individuos sanos, gracias al sistema inmunológico.

Sin embargo, explica Andoni Ramirez, uno de los autores del artículo, produce “infecciones muy graves” en pacientes con alguna enfermedad subyacente, como la “fibrosis quística”, o con el “sistema inmunológico debilitado”, como es el caso de pacientes que están siendo tratados con quimioterapia debido a padecer algún tipo de cáncer, pacientes en los que se ha llevado a cabo algún trasplante de órgano, o que sufren el Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) por VIH.

Este hongo, revela la investigación, muestra una gran resistencia a los antifúngicos más habituales como el voriconazol, que es uno de los “fármacos de elección para el tratamiento” de las infecciones causadas por hongos filamentosos. “Este trabajo es muy relevante porque demuestra la existencia de un nuevo mecanismo de resistencia que se desconocía hasta el momento en hongos. Así, observamos una gran modificación de la pared celular en respuesta al antifúngico voriconazol, que es el que se utiliza preferentemente frente a este hongo y frente a otras especies fúngicas. Estas modificaciones se producen tanto en el tamaño como en la composición de su pared celular”, explica.

Nuevas estrategias terapéuticas

Por todo ello, este trabajo supone la primera descripción de estas respuestas como mecanismo de defensa frente a un antifúngico, abriendo un nuevo campo de posibilidades de cara al diseño de nuevas moléculas que permitirán un mejor tratamiento de ésta y otras infecciones fúngicas. “A diferencia de lo que ocurre con los agentes antibacterianos, la variedad de los compuestos antifúngicos es muy escasa, y funcionan con pocos mecanismos de acción diferentes. Así, en caso de aparición de cepas o especies resistentes, las opciones que tienen en los hospitales pueden ser a veces muy limitadas. Por tanto, el hallazgo de nuevos mecanismos de resistencia podría, en primer lugar, aumentar el número de dianas frente a las que dirigir fármacos; y en segundo lugar, explicar la resistencia tanto intrínseca como adquirida en otras especies de hongos patógenos”, advierte.

Por el momento, la investigación que está llevando a cabo el grupo de la UPV/EHU Fungal and Bacterial Biomics es básica, es decir, están generando el conocimiento necesario para que en un futuro se puedan diseñar nuevas terapias. “En este sentido, el siguiente objetivo es el de identificar los enzimas necesarios para los cambios que produce el hongo L. prolificans en su pared en respuesta al antifúngico, para así estudiarlos y generar nuevas estrategias terapéuticas”.

Aunque, hay que tener en cuenta que como en cualquier área de la biomedicina, el camino desde el laboratorio hasta el paciente es largo (de varios años) y difícil debido a la cantidad de pruebas que deben hacerse. “Además, al igual que sucede con las denominadas enfermedades raras, las infecciones causadas por este tipo de hongos tienen una baja incidencia en la población y, por tanto, a pesar de la elevada mortalidad que presentan, resulta difícil que haya agentes interesados en invertir en su investigación. Por ello, el avance siempre resulta más dificultoso y lento”, señala Ramírez.

Referencia bibliográfica:

Pellon A, Ramirez-Garcia A, Buldain I, Antoran A, Rementeria A, et al. (2017) Molecular and cellular responses of the pathogenic fungus Lomentospora prolificans to the antifungal drug voriconazole. PLOS ONE 12(3): e0174885. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0174885