UNIVERSIDAD CATÓLICA SAN ANTONIO DE MURCIA

El murciano Juanjo Morillas, titulado en Nutrición por la UCAM, ha vivido como nutricionista en el club monegasco una temporada mágica ganando la Ligue 1 Francesa y llegando a semifinales de la Champions League

En el mundo del deporte profesional es muy difícil saber dónde te llevarán tus pasos cada temporada y en el caso del nutricionista Juanjo Morillas se puede hablar de un sueño cumplido. Una llamada telefónica con una propuesta muy concreta cambió para siempre su carrera y le dio un impulso hacia la élite mundial. El AS Mónaco FC, equipo puntero de la Ligue 1 de Francia y clasificado para la Champions, le llamaba para convertirle en el nutricionista del primer equipo para la temporada 2016/17. Trabajar con una plantilla repleta de estrellas del nivel de Falcao, Mbappé o Joao Moutinho. Imposible negarse.

Ya terminada la temporada, Morillas ha aprovechado al volver a Murcia para pasar por la UCAM, universidad en la que se formó y comentar con algunos alumnos y profesores de Nutrición su experiencia de esta temporada. Un aspecto muy llamativo fue cómo se inició una experiencia que le ha llevado a elaborar el plan de nutrición de un equipo que ha completado una temporada triunfal. Un giro inesperado en su vida que ha llevado lo mejor posible: “Fue un cambio muy grande y me tuve que adaptar muy rápido. Ahora es cuando me doy cuenta de lo que hemos logrado ganando la Ligue 1 de Francia y haciendo semifinales de Champions”.

No todo ha sido tan fácil y llegar a un equipo de primer nivel requiere de tiempo, paciencia y mucho trabajo: “Había jugado al fútbol anteriormente y estaba muy vinculado a este mundo, y al terminar mi carrera como deportista empecé mi camino como nutricionista de equipos de fútbol, de baloncesto y de deportistas individuales. Gracias a un contacto, de los muchos que se hacen en el mundo del fútbol, me llegó la oportunidad de ir al Mónaco. Así suena muy fácil y corto pero han sido cinco o seis años de trabajo”.

Lo primero que ha cambiado en su labor respecto de lo que hacía en España es que ahora “tengo una dedicación plena y completa. Es una labor de nutricionista de los jugadores de forma exclusiva”. El salto de estar dos o tres veces por semana a convivir con la plantilla todos los días le ha permitido pasar a otro nivel en su preparación: “Cuando estás tanto tiempo con el equipo aumenta la relación humana y la confianza del futbolista en tu trabajo, y eso yo lo he explotado mucho este año”.

Una de las ventajas que han tenido los jugadores del club monegasco al contar con un nutricionista murciano es que han descubierto una gran variedad de productos de la huerta: “En la dieta del Mónaco no han faltado productos de la Región de Murcia. Mucha verdura, pimiento rojo, mucha fruta cítrica como la que tenemos aquí, pero también hay que adaptarse a ellos teniendo en cuenta que hay jugadores de diferentes nacionalidades y hay que ir metiendo cosas que les gusten a todos e ir cambiando los menús, pero por supuesto que he incluido cosas de mi tierra”.

La convivencia entre futbolistas y técnicos de diferentes países y religiones se deja notar también en la dieta, y ahí Morillas ha jugado un papel crucial: “No comen muy diferente a nosotros, aunque sí me he tenido que adaptar por ejemplo a peculiaridades de la dieta por motivos religiosos. Al haber jugadores musulmanes hay que incluir carnes diferentes. Pero al final no cuesta tanto”.

El papel del nutricionista en el fútbol ha evolucionado de forma radical en los últimos años. De no existir prácticamente, se pasó poco a poco a contar con un experto en alimentación que realizaba consultas en la plantilla de forma externa. A día de hoy no se entiende un equipo de élite sin un profesional de la nutrición, y Morillas ha vivido ese cambio en primera persona: “Cuando estudié la carrera en la UCAM salías con dudas, apenas había salidas, tenías la idea de empezar en alguna clínica para atender a los pacientes. Eso era hace unos quince años. Ahora, el equipo que no tiene un nutricionista deportivo le falta algo. Se ha dado un gran paso y hay que explotar este momento porque hemos conseguido demostrar que la presencia de un nutricionista puede mejorar el rendimiento de un equipo”.

Y en el caso de un equipo como el Mónaco más aún, ya que son muchos los partidos que se juegan al cabo de la temporada y tener una dieta equilibrada y ajustada a las necesidades de los jugadores es fundamental para que el rendimiento no baje: “El fútbol es un deporte muy exigente y en este nivel en el que se juegan tantos partidos acumulados con la Liga, la Copa y la Champions más aún. Es muy importante la recuperación, y si el jugador no la hace bien puede tener problemas de cansancio que pueden derivar en lesiones. Por ello, la nutrición es muy importante a la hora de recuperar bien”.

Esa carga de partidos hace muy difícil realizar concesiones a los caprichos de los jugadores, aunque en ese aspecto Morillas destaca que tampoco es bueno estar siempre con la cuerda tensada: “Al jugar tres partidos por semana es casi imposible conceder ‘días libres’ en lo que se refiere a la alimentación. Hay que recuperar y eso es muy importante, aunque sí que es cierto que hemos buscado momentos para dar un poco de libertad en algunas cosas. Al final, el fútbol es un deporte muy psicológico y el futbolista tiene que estar contento. Si estás seis meses sin conceder ningún capricho, al final el jugador se cansa y puede afectarle psicológicamente a la hora de jugar”.

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