CUATRO PROPUESTAS DE CAMBRIDGE ENGLISH EN FUNCIÓN DEL OBJETIVO

• Los expertos de la Universidad de Cambridge sostienen que la evolución en el idioma es posible a cualquier edad.

• Desde preparar un certificado hasta practicar la lengua, las opciones para mayores de 40 años son múltiples.

En verano, las posibilidades de practicar inglés en campamentos, estancias en familias, realizando trabajos tipo au pair o con una experiencia laboral en hostelería, campings, etc. son muchas… siempre que uno tenga menos de 40 años. La dificultad y las dudas comienzan cuando se busca el perfeccionamiento del idioma en un entorno de adultos más maduros: no solo es más difícil encontrar opciones sino que éstas suelen ser más caras. “Muchas personas adultas piensan que, cuando han pasado cierta edad, de alguna manera han perdido el tren del aprendizaje del inglés y les va a resultar muy difícil progresar. Lejos de ser así, en Cambridge English pensamos que la evolución en las habilidades del idioma se puede producir siempre y las opciones, en verano, son múltiples”, dijo David Bradshaw, Senior Assessment Manager de Cambrige English Language Assessment, departamento de la Universidad de Cambridge.

Así pues, también para los adultos, el verano puede ser un buen momento para perfeccionar el inglés. Según los expertos de Cambridge English, el primer paso es fijarse objetivos, claros, realistas y alcanzables. Uno de los problemas de aprender inglés en la edad adulta es la desmotivación al ver que no se avanza con la rapidez esperada. Aprender inglés es una carrera de fondo, por lo que ir paso a paso, manteniendo el ritmo y no abandonar es fundamental. Una vez definidos los objetivos (obtener un nivel B1, a continuación un B2, etc.) es necesario alinearlos con la actividad elegida, así como la inversión económica. Algunas propuestas son:

– Preparación de un certificado de idiomas: Existen, tanto en España como en el extranjero, cursos y estancias lingüísticas intensivas enfocadas a la preparación de certificados de idiomas. Hay que tener en cuenta que la obtención de un certificado de prestigio y validez reconocida requiere tiempo y esfuerzo pero este tipo de cursos suponen una herramienta eficaz orientada al aprendizaje de la lengua, midiendo el progreso de forma precisa para alcanzar el objetivo fijado.

– Combinar trabajo y estudios: Este tipo de instancias combinan cursos de idiomas con trabajos, remunerados o no, en general en actividades relacionadas con la hostelería o el cuidado del hogar. Una alternativa interesante es buscar la práctica el inglés en delegaciones de la propia empresa o de compañías conocidas –clientes, proveedores…-. Además de una experiencia lingüística valiosa puede ser una práctica laboral de gran interés. Otra opción que puede contemplarse es el voluntariado internacional: practicando inglés rodeado de gente de otros países y, además, ayudando a una buena causa.

– Irse de vacaciones: Desconectar y aprender inglés es compatible. Desde alquilar una villa en un país de habla inglesa y seguir un curso de inglés mientras se descubre la región hasta elegir un destino internacional y abrirse a comunicar con el resto de turistas. Muy a menudo, el objetivo de los adultos en relación con el inglés es reforzar las habilidades comunicativas y adquirir confianza: un ambiente distendido durante las vacaciones es el entorno ideal para ello.

– Practicar un poco y afianzar conocimientos…: Sin necesidad de recorrer muchos kilómetros, en la propia ciudad se pueden encontrar durante los días de verano múltiples maneras de practicar las cuatro habilidades del idioma inglés. Existen pubs y bibliotecas que organizan debates en inglés; los centros de turismo suelen organizar visitas guiadas para extranjeros; y, por supuesto, elegir un libro adaptado al nivel de inglés o ver cine en versión original son opciones siempre válidas. Se trata de pequeñas grandes cosas que permiten una inmersión eficaz en la lengua, lo que resulta muy útil para elevar, casi sin esfuerzo, el nivel de inglés.