UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

Los investigadores Diego Romero-Ávila de la Universidad Pablo de Olavide y Daniel Oto-Peralías de la Universidad de St. Andrews han publicado su estudio en una monografía de la editorial Springer

Según el nuevo modelo propuesto por los investigadores, las ex colonias británicas no siempre están asociadas a mejores instituciones en la actualidad

Los investigadores Diego Romero-Ávila de la Universidad Pablo de Olavide y Daniel Oto-Peralías de la Universidad de St. Andrews (Reino Unido) han publicado en una monografía de la editorial Springer el estudio “Colonial Theories of Institutional Development: Toward a Model of Styles of Imperialism” en el que se propone un modelo de dos estilos de imperialismo para explicar la calidad de las instituciones en las ex colonias europeas.

Muchos investigadores han buscado el origen de los factores que definen la calidad de las instituciones en el colonialismo. De esta forma, hay autores que enfatizan la identidad del colonizador (enfoque “colonial origin view”) para explicar las mejores instituciones transferidas –sobre todo a las colonias británicas– . Otros estudios ponen el foco sobre las condiciones iniciales que existían en los territorios a la llegada de los europeos (enfoque “endowment view”). En este debate, el presente estudio adopta una visión ecléctica, pues ejemplos históricos y el análisis sistemático de los datos muestran que tanto el origen colonial como las dotaciones iniciales son factores clave en la formación y consiguiente desarrollo institucional. Esta investigación presenta un marco conceptual basado en dos estilos de imperialismo, capaz de integrar tanto la hipótesis del origen colonial como la de las dotaciones iniciales a la hora de explicar las instituciones actuales.

En primer lugar, el estilo de “imperialismo económicamente orientado” se caracterizó por una estrategia cuyo principal objetivo era la explotación de los recursos de las colonias en aras a satisfacer las necesidades económicas de la metrópolis. Este estilo de imperialismo dio lugar a un imperio pragmático, con objetivos puramente económicos y que respondía de forma diferente en función de las condiciones iniciales de cada territorio. El segundo estilo de imperialismo, denominado “políticamente orientado”, se caracterizó por una estrategia colonial basada en expandir los dominios territoriales de las potencias colonizadoras por razones no puramente económicas como fueron la gloria y el prestigio de la nación o motivos ideológico-religiosos. En este caso, la ausencia de un cálculo económico y el deseo de imponer un dominio político llevaron a una política colonial uniforme que no varió en función de las condiciones iniciales encontradas.

En este marco teórico, las potencias coloniales tendieron a adoptar uno u otro estilo de imperialismo en función de sus características domésticas. Algunas condiciones específicas de Reino Unido como su insularidad y los regímenes liberales tanto en el plano económico como en el político favorecieron el desarrollo de un estilo de imperialismo económicamente orientado. En contraste, la tradición centralista de estado, la herencia ideológica de la Gran Revolución y las derrotas militares llevaron a Francia a adoptar un estilo políticamente orientado. En el caso del imperio español, su categorización es más problemática. Su carácter de potencia continental, el fervor religioso y el creciente poder de la monarquía favorecieron un estilo de imperialismo políticamente orientado. Sin embargo, otros factores como los limitados recursos demográficos y financieros de la metrópolis y la necesidad de mercancías valiosas como el oro y la plata para financiar el esfuerzo bélico en Europa favorecieron un estilo económicamente orientado. Es por ello que el imperio español puede considerarse un híbrido entre los dos estilos anteriores.

El modelo teórico propuesto predice que la “endowment view” es aplicable al estilo de imperialismo económicamente orientado, pero no al estilo políticamente orientado. Las estimaciones llevadas a cabo claramente apuntan hacia la validez empírica del modelo teórico, ya que se observa un efecto negativo y estadísticamente significativo de dichas condiciones iniciales sobre la calidad institucional actual solamente para las antiguas colonias británicas y en menor medida para las españolas y portuguesas. Esto tiene como consecuencia que las ex colonias británicas no siempre están asociadas a mejores instituciones en la actualidad.

Referencias: Oto-Peralías, D. y Romero-Ávila D. (2017). “Colonial Theories of Institutional Development: Toward a Model of Styles of Imperialism”, Springer International Publishing, Switzerland.