UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

XV EDICIÓN DE LOS CURSOS DE VERANO DE LA UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

Paco Rodríguez, de la empresa MTC – Formación Audiovisual, recomienda ser breve y directo, sentir el proyecto y transmitirlo con entusiasmo y pasión

La técnica del pitch se centra en comunicar rápidamente una idea, un concepto, una situación, un tratamiento, una historia, un proyecto, un modelo, un plan de negocio…  Cada proyecto es único y su pitch también.  Se trata, a fin de cuentas, de conseguir que alguien lea tu guión, considere tu proyecto o compre tu película.  “Pero aparte de la historia que queramos contar, el objetivo principal es generar emociones en los demás. El pitch debe centrarse en despertar interés y curiosidad. Las siguientes pautas serán inherentes al planteamiento y la premisa de la historia: risa, miedo, asco, alegría, tristeza, etcétera.  La única forma de hacer tangible una historia es que tu interlocutor la sienta”.

Son declaraciones de Paco Rodríguez, de la empresa MTC – Formación Audiovisual, quien ha participado como ponente en el marco del curso ‘Cómo hacer un buen pitch’, que se celebra en el marco de la XV edición de los Cursos de Verano de la Universidad Pablo de Olavide en Carmona.

El origen de la palabra Piching procede del béisbol americano, pitcher, el lanzador. Los ejecutivos de Hollywood de los años 60 usaron el símil del lanzamiento de la pelota con la presentación de un guión: Lánzame la idea o la premisa de forma breve y concisa y, si me interesa, leeré el guion. “Querían ganar tiempo y evitar sufrir las largas reuniones con el guionista en las que solía contar el guión de principio a fin, con todo los detalles del mundo”, explica Rodríguez.

Según manifiesta, esta misma técnica de comunicación se manifiesta de forma consciente o inconsciente en nuestras vidas. Y es que constantemente elaboramos estrategias para conseguir una decisión sobre algo, tanto en lo personal como en lo profesional. Su aplicación ya es “imprescindible” para canalizar mejor los mensajes de nuestro proyecto.

Para preparar un buen pitch, Paco Rodríguez recomienda dos elementos: la preparación y tu sintonización como canal de comunicación: “Cuanto mejor preparado llegues, más confianza tendrás en ti mismo para vencer y superar tu miedo escénico o terror al ridículo. Cuanto más breve, mejor, y no empecinarte a querer contarlo todo. Lo breve despierta interés y curiosidad.  Debes ser claro y directo con mensajes simples y entendibles para todos. Para ello, deberás preparar y definir los objetivos de cada presentación: qué proyecto, cómo lo presento, cuándo, a quién, dónde y por qué”.

Además, cree que lo mejor es emplear la técnica del menos es más. Ser breve y directo, sentir tu proyecto y transmitirlo con entusiasmo y pasión. “Tu pitch debe ser ilustrativo y tangible. La distancia más corta entre dos personas es una historia que sea capaz de atrapar su interés. Prepara tu arranque con una buena historia antes de hablar de ti y de tu proyecto. Por ejemplo, cómo se originó y qué te inspiró. Conectarás enseguida con la audiencia. No olvides nunca que las historias y las anécdotas serán recordadas mucho más que las cifras, gráficos o datos”, señala Paco Rodríguez.

Como principal enemigo del pitch, este profesional señala el miedo, ya sea escénico, al ridículo, a la audiencia, al fracaso… Para combatirlo, cree fundamental trabajar esos miedos con la ayuda de la inteligencia emocional, que ayuda al autoconocimiento y la autorregulación de las emociones.

Sin embargo, cree que no hay una fórmula mágica para realizar un buen pitch, porque cada pitch es diferente y dependerá, sobre todo, de quién lo hace y de cómo lo haya preparado. Para concluir, Rodríguez recomienda tres ingredientes esenciales: “Todos deben realizarse con pasión, emoción y entusiasmo”.