UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

XV EDICIÓN DE LOS CURSOS DE VERANO DE LA UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

Pepa Rull, presidenta de la asociación Be Sepharad-Legado Sefardí, dirige el curso “Historia y cultura de los judíos de Sefarad”

La presidenta de la asociación Be Sepharad – Legado Sefardí, Pepa Rull, ha asegurado que los judíos han aportado mucho a la historia de España y su cultura. Para poder entender este hecho, “hay que revisar la historia que nos han contado porque es imposible entender la historia española sin entender la de los judíos. Es verdad que los judíos eran una minoría, pero cuantitativa; cualitativamente hablando no eran una minoría, puesto que eran la estructura administrativa del Estado, la estructura cultural e intelectual, los científicos, los pensadores o los comerciantes”.

En este sentido, Pepa Rull ha explicado que muchos judíos estuvieron al servicio de los reyes españoles, que siempre tuvieron a éstos dentro de su staff. Sin embargo, “por razones históricas, en el siglo XV, todo esto terminó de forma radical y se quiso hacer creer que solamente había una religión y un pueblo, algo que no es cierto porque venimos de tres culturas diferentes. Pero los judíos fueron una parte esencial, de manera que animo a que se reescriba la historia”.

Rull dirige el curso “Historia y cultura de los judíos de Sefarad”, que se ha celebrado dentro del marco de la XV Edición de los Cursos de Verano de la Universidad Pablo de Olavide de Carmona. Los judíos de Sefarad son los que vivieron desde hace más de 1.500 años en la península. Sefarad es la península, España y Portugal y los judíos vivieron en este lugar como unos españoles más hasta que a finales del siglo XV, fueron expulsados y tuvieron que irse a otros lugares. “Cuando salen de la península es cuando se les conoce como judíos sefardíes. Mientras estaban aquí, eran judeoespañoles”, ha apuntado Pepa.

Para los sefardíes, España es su origen. Cuando se fueron, muchos de ellos creían que esta situación iba a ser pasajera y que volverían relativamente pronto. “Pero nunca han dejado de ser de España realmente, aunque esa cultura anterior al siglo XV hayan ido enriqueciéndola con las culturas de los países por donde se han ido asentando”, sostiene la presidenta de la asociación.

Un ejemplo muy claro de cómo la cultura judía perdura todavía en nuestro país lo tenemos en la gastronomía. “Concretamente en Sevilla, tenemos un plato muy común, las espinacas con garbanzos, un plato de origen judío sefardí de Año Nuevo. Y ahí está y lo tomamos todos los días, pero no tenemos ni idea de dónde viene. En la parte cultural, hay una aportación importantísima. En Sevilla, conservamos el calendario perpetuo de Abraham Zacuto, que era un judío del siglo XV y, ese almanaque, fue lo que se llevó Colón para descubrir América. Ese calendario se conserva en el Archivo de Indias de Sevilla. La gente no sabe este tipo de cosas y hay que sacarlas otra vez a la luz”, según Rull.

Con respecto al principal rasgo del pueblo judío, Pepa ha asegurado que es superviviente, puesto que tuvo que exiliarse de su lugar de origen y echarse a otras tierras, además de intelectual y alfabetizado. “Por ejemplo, a la hora de hacer su vida espiritual, no rezan de memoria los textos sagrados. Los judíos sabían leer desde pequeños, algo muy importante en la Edad Media, en la que había un alto número de analfabetos. Los judíos siempre han tenido un amor muy importante por los libros, la cultura y por perfeccionar. Esto lleva a que sean grandes profesionales en muchos campos. Pero esto tiene una lógica: si quiero sobrevivir, tengo que ser el mejor. Esto va en el corazón del judío. Los judíos llevan el amor por aprender en el corazón”.

Para concluir, la directora del curso ha analizado la Ley que concede la nacionalidad española a los sefardíes originarios de España: “En mi opinión, desde un punto de vista de una posición diplomática y política, hubo un momento en que el Gobierno español reconoce el Estado de Palestina. Entonces, parece que ha habido un intento de tratar de reequilibrar, desde el punto de vista de la diplomacia extranjera, y se ha hecho un gesto a favor de los judíos. Ese gesto se ha hecho a través de dar la nacionalidad a los descendientes de los sefardíes, nacionalidad que fue extirpada de manera drástica. Después de cinco siglos, esto es complicado porque demostrar este origen es difícil. Pero desde el punto de vista simbólico, esta ley representa la definitiva abolición de la Inquisición a nivel mental. Está bien la intención y el gesto, porque da marcha atrás a un error histórico, pero en el sentido práctico, no está siendo todo lo operativa que debería ser”.

Etiquetado con:

Noticia clasificada como: Cursos de veranoUniversidades de Andalucía

Te gustó este artículo? Subscríbete a mi RSS feed