UNIVERSIDAD DE ALICANTE

El investigador Alberto Rodríguez-Lifante de la UA, junto a investigadores de las universidades de Oxford y Pablo Olavide de Sevilla, es coautor de esta investigación que se ha llevado a cabo en 84 países de los cinco continentes

Las conclusiones ponen de manifiesto que solo un 42’4 % de los docentes poseen un puesto fijo, a pesar del alto grado de cualificación de los profesionales del español (el 60’8 % posee un máster) y de que casi el 70 % de ellos manifiesta realizar algún tipo de actividad investigadora

Entre otras cuestiones, los investigadores apelan a la elaboración de un convenio que regule las actividades de estos profesionales; piden homogeneizar la oferta formativa, así como un mayor apoyo institucional dentro y fuera del mundo hispanohablante

El informe más reciente del Instituto Cervantes confirma la tendencia ascendente que ha experimentado el aprendizaje del español en el mundo y estima que, en la actualidad, más de 21 millones de estudiantes repartidos por 106 países lo aprenden. Esta tendencia ha venido reforzada por el interés en el aprendizaje de la lengua en continentes con menor tradición, como África, Asia o incluso Oceanía. Sin embargo, el aumento más que notable del alumnado y de la demanda de profesionales, no se ha traducido en una consolidación o en un reconocimiento de la situación laboral de los profesionales del español.

Con el objetivo de aportar datos sobre la situación actual de los profesionales del español en el mundo, el profesor de la UA Alberto Rodríguez-Lifante (Departamento de Filología Española, Lingüística General y Teoría de la Literatura), junto a Javier Muñoz-Basols (Universidad de Oxford, Reino Unido) y Olga Cruz-Moya (Universidad Pablo Olavide de Sevilla), han llevado a cabo una investigación pionera en este ámbito al recoger datos en 84 países de los cinco continentes. Los investigadores aseguran que “esta investigación es la primera que aporta datos sobre el entorno laboral y docente; formación e investigación de la profesión, tres componentes imprescindibles hoy en día para poder esbozar una radiografía completa de la profesión”. Desde el 10 de junio del 2016 hasta el 10 de marzo del 2017, se recogieron datos cuantitativos y cualitativos a través de un cuestionario en línea distribuido en diferentes medios y colectivos (asociaciones de profesores, centros educativos, instituciones de la lengua, universidades, consejerías de educación, redes sociales, etc.) con un total de 1675 participantes procedentes de una amplia variedad geográfica global.

Los resultados obtenidos han puesto de manifiesto interesantes conclusiones:

En el apartado del perfil laboral y docente, los contextos de trabajo de los profesionales del español se caracterizan por la diversidad de ámbitos laborales y se observa que solamente el 42,4 % declara poseer un puesto fijo permanente. Ante estos datos los investigadores proponen dar más visibilidad al profesional del español desde los propios contextos educativos, los organismos oficiales y las instituciones de la lengua y trabajar en la mejora de las condiciones laborales atendiendo a las particularidades de cada contexto geográfico. En el caso de España, “es necesario apelar a la elaboración de un convenio que regule las actividades laborales de los profesionales del español en sus distintas facetas (profesores, formadores, autores, correctores, editores, gestores, etc.), y que contribuya a conectar la formación recibida con la inserción laboral”, afirman.

Mediante el cotejo de los datos se ha observado que el perfil formativo se caracteriza por el alto grado de cualificación de los profesionales del español, dado que un 60,8 % de los encuestados posee un máster. En este apartado del estudio, proponen homogeneizar la oferta formativa, especialmente a nivel de máster. Un modo de conseguirlo sería garantizando la realización de prácticas en las titulaciones, al igual que se hace en otros campos académicos, y diseñar una oferta formativa acorde con la realidad de la enseñanza del español.

Por último, en el perfil investigador ha quedado patente que un alto porcentaje de informantes investiga (66,9 %), independientemente de si esta labor forma parte (30,3 %) o no (36,6 %) de sus responsabilidades laborales. También ha quedado constatada la percepción generalizada, con un 52% de respuestas, de que cada vez es más habitual que los profesores de español tengan un perfil investigador. En este apartado los autores del estudio afirman que “sigue siendo necesario un mayor apoyo institucional desde el que se reconozca la figura del profesional del español dentro y fuera del mundo hispanohablante”.

Referencia completa y acceso al estudio: Muñoz-Basols, Javier, Alberto Rodríguez-Lifante y Olga Cruz-Moya. 2017. “Perfil laboral, formativo e investigador del profesional de español como lengua extranjera o segunda (ELE/EL2): datos cuantitativos y cualitativos”. Journal of Spanish Language Teaching 4.1: 1-34. Url del estudio: http://bit.ly/2vAXfwh