UNIVERSIDAD DE LA RIOJA

Con el objetivo de conocer en profundidad la calidad del aire de Logroño y su área metropolitana, se está desarrollando un estudio con una innovadora técnica de biomonitorización que utiliza el dispositivo Mossphere (esfera de musgo) para analizar el nivel de contaminación atmosférica.

El Grupo de Ecofisiología Vegetal, Cambio Climático y Medio Ambiente de la Universidad de La Rioja, en colaboración con el Grupo de Ecotoxicología de la Universidad de Santiago de Compostela, han puesto en marcha esta Red de Biomonitorización, a través de un proyecto impulsado por la Obra Social “la Caixa” y la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de La Rioja en el marco de un convenio que busca promover actuaciones en materia de investigación, salud y medio ambiente.

En total, se han instalado 78 dispositivos Mossphere en otros tantos puntos del área metropolitana de Logroño, que forman una malla regular con una distancia media entre dos puntos de 575 metros. Esta red se complementa con otra malla que utiliza como biomonitor al aligustre, un árbol ornamental, y que está formada por 50 puntos.

La monitorización de los contaminantes atmosféricos es fundamental para establecer la calidad del aire que respiramos. Esta monitorización se hace habitualmente por procedimientos fisicoquímicos, pero en las últimas décadas está tomando una gran relevancia el uso de organismos. A ese proceso se le denomina biomonitorización, y su importancia radica en que se evalúan no sólo las concentraciones de determinados contaminantes en la atmósfera, sino sus efectos sobre los organismos.

Para producir este biomonitor se cultiva un clon de musgo (concretamente un esfagno, musgo de turbera) en biorreactores en laboratorio, y se fija a una esfera de material plástico. Esta esfera con musgo se expone a los contaminantes colgándola de un soporte, y se recoge pasado un cierto tiempo (semanas o meses, dependiendo del objetivo del estudio) para analizar la concentración de contaminantes en el musgo.

El director general de Calidad Ambiental, José María Infante, la vicerrectora de Investigación de la Universidad de La Rioja, Belén Ayestarán; Raquel Baldellou, directora de Área de Negocio de CaixaBank Logroño; y Javier Martínez Abaigar, catedrático de Botánica, han presentado hoy el proyecto aprovechando que se acaban de colocar las esferas tanto en la capital riojana como en su área periférica.

Estas esferas se recogerán en un plazo de tres meses para evaluar la calidad del aire, y se estima que los resultados del estudio estarán disponibles el próximo mes de septiembre. Mossphere es el resultado de un proyecto de investigación europeo en el que participaron 12 universidades (entre ellas la Universidad de La Rioja) y empresas de 5 países.

DESARROLLO

La red de estaciones de medición de calidad del aire del Gobierno de La Rioja miden varios macrocontaminantes como óxidos de nitrógeno, dióxido de azufre, ozono troposférico y partículas. A partir de este estudio, se van a biomonitorizar otros microcontaminantes que se encuentran en concentraciones más bajas, como metales pesados e hidrocarburos aromáticos policíclicos.

Por otro lado, el estudio se complementará utilizando un árbol ornamental como biomonitor de contaminación. Así, se recogerán hojas de 50 aligustres en la ciudad y se medirán los mismos contaminantes. Esta especie se ha elegido porque es perennifolia y por lo tanto tiene hojas expuestas a los contaminantes, tanto en invierno como en verano, y está ampliamente distribuido por la ciudad, lo que permite diseñar una red homogénea de muestreo.

El Grupo de Ecofisiología Vegetal, Cambio Climático y Medio Ambiente de la Universidad de La Rioja está integrado por Javier Martínez Abaigar, Encarnación Núñez Olivera, Rafael Tomás Las Heras, Laura Monforte López, Gonzalo Soriano Sancha, y Mª Ángeles del Castillo Alonso.

El Grupo de Ecotoxicología de la Universidad de Santiago de Compostela lo componen Alejo Carballeira Ocaña, Jesús Aboal Viñas, José Ángel Fernández Escribano, y Rita García Seoane.