UNIVERSITAT JAUME I

Klasen alerta de que «no tenemos absolutamente ninguna certeza de que el camino hacia la igualdad de género vaya a continuar»

Kirman defiende que «lo mejor que podemos hacer es intentar encontrar maneras de hacer aportaciones modestas que mejoren el bienestar de las personas»

La Universitat Jaume I ha investido doctores honoris causa a los reconocidos economistas Stephan Klasen y Alan Kirman en un acto que ha sido presidido por el rector de la UJI, Vicent Climent, y el conseller de Hacienda y Modelo Económico, Vicent Soler.

Celestino Suárez, catedrático de Economía Aplicada de la UJI, ha sido el encargado de pronunciar la laudatio del doctor Stephan Klasen, de quien ha destacado que ha dedicado su carrera a abordar los problemas más urgentes del desarrollo económico, «desde la educación a la desnutrición infantil, desde la erradicación de la pobreza hasta la desigualdad de género y raza, desde las políticas de infraestructuras hasta las estrategias de desarrollo rural».

Suárez ha repasado el currículo de Klasen, graduado en Economía por la Universidad de Harvard donde realizó su doctorado -bajo la supervisión de Amartya Sen- y consolidó su vocación por los temas vinculados a la economía del desarrollo y el estudio de la desigualdad, la pobreza y el retraso de regiones y países del mundo. Finalizado el doctorado, se integró como economista en el Banco Mundial e inició su trayectoria como consultor de las instituciones internacionales más relevantes en el ámbito del desarrollo económico. Esta labor ha discurrido paralela a una rigurosa trayectoria docente que ha desarrollado en las universidades de Harvard, Cambridge, Múnich y Göttingen, y a una actividad de investigación y publicación científica del más alto nivel académico. Para finalizar, el catedrático de la UJI ha afirmado que «nos encontramos ante un economista que honra su profesión desde las atalayas éticas y morales más elevadas y que guiará el futuro de nuestros docentes e investigadores más jóvenes».

En su lectio, el doctor Stephan Klasen, ha analizado el estado de las relaciones de género en el mundo y ha afirmado que «a pesar de los grandes avances que se produjeron en el pasado, no tenemos absolutamente ninguna certeza de que el camino hacia la igualdad vaya a continuar. De hecho, todavía queda mucho trabajo por hacer para que esto ocurra ya que «en lugar de percibir una imagen de progreso uniforme, lo que vemos es una situación caótica de cierto avance, cierto estancamiento y alguna regresión, dependiendo del tema y la región del mundo».

Klasen ha dado cuatro razones que pueden explicar esta caótica situación: que existe una resistencia natural al cambio; que los hombres no perciben que eliminar la desigualdad de género es una situación beneficiosa para todos; que en los países desarrollados los salarios de hombres con bajo nivel educativo se han estancado, por lo que estos hombres se sienten frustrados y envidian a las mujeres que les va aparentemente mejor en el ámbito laboral, y por último, que quizá se están considerando algunas brechas de género de una forma equivocada. Frente a esta situación, el profesor ha apostado por promover la igualdad de género de formas que no se vean como un ataque frontal a una cultura y una forma de vida; defender la igualdad de género de forma activa, ya que no basta con mostrar los beneficios mutuos; hacer frente al declive económico de los hombres con niveles educativos bajos y finalmente, concentrarse en cómo crear oportunidades laborales atractivas para las mujeres y aplicar políticas que demanden mejores salarios en empleos y sectores mayoritariamente femeninos.

Investidura de Alan Kirman

La madrina de Alan Kirman ha sido la catedrática de Fundamentos del Análisis Económico, Aurora García, quien ha descrito al profesor Kirman como una las figuras más destacadas de la disciplina económica a escala mundial, «es uno de los estudiosos más importantes de lo que solemos denominar teoría económica neoclásica, con memorables aportaciones al estudio del equilibrio general y a otros ámbitos de investigación cómo son la organización industrial, la economía experimental y del comportamiento o incluso la ética y las emociones, en concreto, la equidad y la envidia». En este sentido, la catedrática de la UJI ha destacado que el profesor Kirman abrió el camino a un nuevo paradigma en economía, las simulaciones basadas en agentes, «que más que una simple innovación metodológica fue una revolución en nuestra manera de pensar y ser como economistas».

Para finalizar, Aurora García ha explicado que, en estos últimos años, el profesor Kirman estudia la identidad personal como valor que afecta al comportamiento económico y defiende la idea de que las personas puedan elegir su identidad sin las limitaciones que les imponen sus coordenadas de nacimiento. «Es difícil predecir en este momento la revolución que puede suponer esta idea para la economía u otras ciencias sociales en el futuro. Pero pensar es un arma maravillosa que tenemos que honrar en todos los momentos de nuestra vida y trabajo como académicos. Y el profesor Kirman es un gran maestro en la enseñanza de cómo usar esta arma de manera innovadora e independiente de la cantidad y calidad de la oposición».

Alan Kirman ha iniciado su lectio afirmando que «es un gran honor recibir esta distinción, especialmente por los vínculos tan estrechos que he mantenido a lo largo de mi carrera con economistas españoles». En este sentido ha indicado que ha tenido el privilegio de haber dirigido el doctorado de más de 40 estudiantes, muchos del Instituto Universitario Europeo, como por ejemplo Aurora García, y ha alabado el grupo que ha formado la profesora en la Universidad de Castelló. «Aquí el grupo se ha centrado en la economía experimental como un enfoque importante para entender el comportamiento económico y se ha convertido en uno de los mejores de Europa».

Kirman se ha mostrado convencido de que el futuro de la ciencia económica pasa por reconocer que la economía es parte de un sistema evolutivo complejo que nunca se encuentra en equilibrio, sino que provoca situaciones imprevistas de manera constante. «Sabemos muy poco sobre la evolución de la economía y nos tenemos que conformar con la idea de que los óptimos son una ilusión y que lo mejor que podemos hacer es intentar encontrar maneras de hacer aportaciones modestas que mejoren el bienestar de las personas. Si el honor que me concedéis hoy supone un reconocimiento de la necesidad de esta modestia, entonces lo puedo considerar como un éxito modesto» ha concluido.

Intervenciones del conseller de Hacienda y del rector de la UJI

El conseller de Hacienda y Modelo Económico, Vicent Soler, ha destacado la excelencia académica de primer nivel de los nuevos doctores honoris causa y ha elogiado, especialmente, «que ninguno de los dos ha perdido el contacto con la realidad, todo lo contrario, desde su excelencia investigadora han tenido la suficiente humildad como para reconocer también la humildad de nuestra ciencia económica, donde la realidad, a veces, parece terca y se resiste a ajustarse a aquello que pronostican los modelos». El conseller ha dado la bienvenida a la comunidad académica valenciana a los dos honoris y les ha pedido colaboración «en la tarea de transformar el modelo económico valenciano para garantizar lo que el desarrollo tiene que significar por encima de todo: bienestar para todas las personas».

Por su parte Vicent Climent, que ha sido el encargado de clausurar este acto, su último acto académico como rector, ha explicado que la economía nos ha ayudado a avanzar hacia un mundo más justo y mejor distribuido, aunque sean muchas las desigualdades, dificultades y los problemas que todavía quedan por resolver. El rector ha destacado las aportaciones de los profesores Kirman y Klasen de los que ha dicho que «deben ser modelos y ejemplo para el conjunto de la sociedad en un tiempo como el actual, donde son ya excesivos los ejemplos de malas prácticas en el ámbito público, donde incluso lo esencial y los valores se banalizan y desprecian, y necesitamos, urgentemente, más que nunca, referentes, personas que sirvan de guía y modelo para el conjunto de la sociedad, pero sobre todo para las generaciones más jóvenes, para los que representan el futuro».

En este sentido, el rector se ha mostrado muy crítico con quienes, estos días, «han querido tapar sus faltas y vergüenzas abaratando la cultura del estudio y el esfuerzo, devaluando el valor del conocimiento y del talento», y ha reivindicado de manera muy expresa y firme el valor de la Universidad como institución, como espacio privilegiado que tiene que estar protegido para la formación y la generación y transmisión de conocimientos, pero también como referente ético, de comportamiento, «puesto que nuestra misión última no es sólo la formación de profesionales e investigadores, sino también la de ciudadanos y ciudadanas comprometidos con su tiempo».

Para finalizar, Climent ha recordado que, para poder cumplir con sus funciones, las universidades necesitan el arropamiento de la sociedad y el apoyo de otras instituciones. «Por eso es importante contar con el apoyo de la Generalitat Valenciana para que nos dote de la financiación adecuada y necesaria para que las universidades públicas sean ventanas de oportunidades y ascensores sociales para las personas».