UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– Xavier Bellés, experto en insectos e investigador del CSIC, ha impartido la IV Lección Albareda de la Cátedra Timac Agro-Universidad de Navarra

“Tomando como dato que se describen 13.000 especies nuevas al año, y que las estimaciones indican que todavía existen unos seis millones de especies por descubrir, nos costará 450 años más conocer todas las especies de la Tierra”, ha declarado en la Universidad de Navarra el experto en Entomología e investigador del CSIC Xavier Bellés.
Con motivo de la IV Lección Albareda, el experto ha afirmado que “el ritmo de extinción actual es entre 100 y 1000 veces superior al que se venía produciendo naturalmente, según los paleontólogos”.

Para el experto -director hasta hace poco del Instituto de Biología Evolutiva del CSIC y la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona-, no hay duda de que la estabilidad y el funcionamiento de los ecosistemas que sustentan el Planeta dependen directamente de la biodiversidad: “Quizá un modo de convencer de su importancia a los incrédulos sería usar argumentos económicos, ya que los servicios que presta la biodiversidad de forma gratuita serían impagables con dinero. Basta un ejemplo: más del 70% de los vegetales comestibles son polinizados por los insectos”.

También, apunta el experto, hay que recurrir a los argumentos éticos: “No tenemos ningún derecho a extinguir especies y, en un plano estético, el mundo sería mucho más feo y aburrido si cayera dramáticamente el número de especies que lo habita. Pero aún estamos a tiempo de detener esta catástrofe: “Científicos muy relevantes, como Edward Wilson, proponen crear una red global de reservas que cubra la mitad de la superficie. En 2015 las reservas de la naturaleza equivalían al 15 % del área terrestre y el 3% del área marina, pero estos porcentajes están creciendo. Esa es la buena noticia”.

El misterio de la metamorfosis: vivir dos vidas

En su conferencia -que se enmarca en las Lecciones Albareda impulsadas por la Cátedra Timac Agro-Universidad de Navarra con el objetivo de acercar al campus a científicos relevantes en el ámbito de la ciencia- Bellés se centró en su especialidad de los últimos años en el Instituto de Biología Evolutiva: la metamorfosis de los insectos. Este investigador, y su grupo, están desentrañando el funcionamiento de los genes implicados en la acción de las hormonas que propician el cambio de la larva a la mariposa, pasando por la situación intermedia de la pupa.

Según Bellés, aunque todavía es una hipótesis, “parece que el hecho de que el 80% de los insectos tengan una metamorfosis completa (los insectos representan hoy el 70% de las especies animales que existen, lo que también da idea de su importancia) podría ser una ventaja evolutiva muy importante, ya que les permite abarcar nichos muy distintos en forma de larva y en forma de adulto. Además, esa capacidad de cambio les viene dada por el hecho de tener un esqueleto externo rígido que les obliga a cambiarlo para poder crecer, tal y como sucede con los crustáceos, que realmente son muy próximos a los insectos, y también realizan un proceso de metamorfosis”.

Por último, con motivo de esta IV Lección Albareda, el profesor y catedrático de la Universidad Pablo Pérez presentó la biografía del José María Albareda, quien fuera padre de la Ciencia del Suelo en España, primer secretario general del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y rector de la Universidad de Navarra.