UNIVERSITAT ROVIRA I VIRGILI

Un equipo internacional de prehistoriadores dirigido por Thomas Ingicco, investigador del Muséum National d’Histoire Naturelle de París (Francia), y en colaboración con el Museo Nacional de Filipinas, acaban de descubrir las evidencias más antiguas del poblamiento humano en Filipinas en el yacimiento arqueológico de Kalinga (isla de Luzón), fechado en 709.000 años. El trabajo ha sido publicado el 2 de marzo por la revista Nature. Este importante descubrimiento aporta nuevos datos sobre la historia de la ocupación humana y la paleobiogeografía del sudeste asiático insular. En este trabajo, M. Gema Chacón investigadora especialista en tecnología lítica del IPHES (Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social), ha participado en el estudio del conjunto lítico del yacimiento.

A lo largo del Cuaternario, Filipinas estaba formada por un grupo de islas separadas del continente por profundos brazos de mar. La presencia humana más antigua documentada hasta la fecha en este país se remontaba a hace 67.000 años antes del presente y se atribuía a Homo aff. sapiens (2010). Los hallazgos obtenidos en el yacimiento de Kalinga, excavado desde 2014 y con una datación de 709.000 años registrada mediante diversos métodos fisicoquímicos (resonancia del espín electrónico, desequilibrios en las familias del argón y el uranio, paleomagnetismo), demuestran que el primer empleo es en realidad diez veces más antigua de lo que se pensaba hasta el momento.

Restos de rinoceronte “in situ” con marcas de carnicería, en el yacimiento de Kalinga – (© MARCHE, MNHN & National Museum of the Philippines)

Las excavaciones arqueológicas han proporcionado restos de fauna, incluyendo te varano, tortuga, ciervo de Filipinas, Stegodon (un primo del elefante) y una especie de rinoceronte (Rhinoceros philippinensis) que se extinguió en este país como mínimo hace 100.000 años. De este último animal se ha identificado un esqueleto casi completo encontrado en asociación con docenas de herramientas líticas talladas sobre yunque. Su carcasa muestra marcas de corte en las costillas y en las extremidades, así como de percusión en los huesos de una de las extremidades anteriores, resultado de la actividad antrópica, lo que demuestra que estos animales fueron consumidos por los homínidos.

Todos estos descubrimientos arqueológicos constituyen una evidencia de la presencia humana muy antigua en la isla de Luzón, y cambian el conocimiento previamente establecido. Igualmente, plantean nuevas preguntas sobre los modos de colonización del sudeste asiático insular por parte de los homínidos.

Mientras que se sabe que los herbívoros pueden nadar largas distancias y, por tanto, pudieron llegar a las Filipinas durante los períodos de bajo nivel del mar, esta hipótesis no es concebible para los humanos. Un homínido, incluso anterior al Homo sapiens, podría dominar ya algún modo de navegación? O, al contrario: Esta colonización sucedió accidentalmente mediante viajes involuntarios sobre lenguas de tierra arrancadas de la costa después de un tsunami, un fenómeno raro, pero bien documentado?

Las excavaciones arqueológicas del yacimiento de Kalinga han sido financiadas principalmente por el Ministère de l’Europe et des Affaires étranger, National Geographic, LabEx BCDiv y la Société des Amis du Musée de l’Homme.

Referencia bibliográfica

Ingicco, T., et al., “Earliest known hominis activity in The Philippines by 709 thousand years ago”, Nature (2018).