UNIVERSIDAD CATÓLICA DE VALENCIA

El decano es el presidente del Congreso Internacional de la Global Innovation and Knowledge Academy Conference (GIKA) que se celebra hasta el miércoles en la UCV

Juan Sapena Bolufer, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Católica de Valencia y presidente del Congreso Internacional de la Global Innovation and Knowledge Academy Conference (GIKA) que esta semana tiene lugar en la UCV, ha afirmado que “el papel de la persona en esta nueva economía colonizada por las tecnologías sigue siendo protagonista”.

En este sentido, Sapena ha afirmado que “lo que pretende reflexionar este Congreso que reúne a más de 300 investigadores de los cinco continentes es reflexionar es el papel de las personas en el entorno global en el que tienen lugar los negocios hoy en día”.

“Las personas son la razón de ser y las que justifican la existencia de la dirección de empresas, la economía, sociología, y todas las ciencias sociales”, ha recordado.

“LA ACTITUD EMPRENDEDORA Y LA INNOVACIÓN POR SÍ MISMAS NO SON CONDICIONES SUFICIENTES PARA LA REDUCCIÓN DE LA POBREZA Y LA DESIGUALDAD”

Sapena, junto a los investigadores de la UCV, José Luis Sánchez, y Andrea Apetrei, ha afirmado durante su intervención en el Congreso que “la actitud emprendedora y la innovación por sí mismas no son condiciones suficientes para la reducción de la pobreza y la desigualdad. Más bien, el impulso emprendedor debe combinarse con aspectos institucionales y valores sociales”.

En este sentido, estos profesores han reconocido que “la erradicación de la corrupción y el respeto de la legalidad son requisitos que canalizan el impulso emprendedor hacia la consecución de sociedades más justas”.

Sapena, Sánchez y Apetrei han presentado una investigación realizada recientemente en países miembros de la OCDE en la que se han detenido en los “procesos de emprendimiento en clave de prosperidad”.

Así, han señalado que “desde que Schumpeter acuñara el crecimiento de ‘creación destructiva’, la actitud emprendedora ha sido considerada una de las claves de política económica. Sin embargo, hay un controvertido vínculo entre emprendimiento y el aumento de la desigualdad, ante el que conviene proponer una economía al servicio de la persona”.