UNIVERSITAT ROVIRA I VIRGILI

Las imágenes muestran la trama urbana de una población de más de 2,5 hectáreas, abandonada entorno en 200 aC

Los resultados científicos se han presentado en un acto organizado por el Ayuntamiento de Banyeres del Penedès el martes 3 de julio a las 19 h en Heretat Sabartés, palacete del siglo XVIII a 500 m al norte de la nueva ciudad íbera.
 
El uso del georradar ha permitido descubrir 2,5 hectáreas de una gran ciudad íbera enterrada en el municipio de Banyeres del Penedès. Se trata de una población de una importancia comparable a la de Ullastret, el mayor núcleo urbano de los íberos descubierto hasta ahora en Cataluña. El hallazgo se ha hecho en el marco del proyecto de investigación liderado por los profesores de la UB Joan Sanmartí y Jaume Noguera y por María Carmen Belarte (ICREA y ICAC).
Los resultados de la prospección geofísica, realizada por la empresa SOT Prospección Arqueológica y dirigida por Roger Sala, muestran buena parte de una ciudad con una estructura viaria fuerza regular formada por unas calles aproximadamente paralelos y anchos, cruzados perpendicularmente por unas vías más estrechas. Hasta ahora se han identificado unos 200 recintos, con plazas, edificios singulares, murallas, torres y un gran foso. Hubiera sido la gran ciudad de la cesetanos oriental, territorio habitado por la tribu ibérica de este nombre, los cesetanos, que vivían en la zona que se extiende entre el macizo de Garraf y el cuello de Balaguer, y que tenían su gran capital a Kesse, la actual Tarragona. Ya unas excavaciones preventivas en los años 80 y 90 apuntaron la posible existencia del gran asentamiento que ahora muestra el georradar, un sistema que identifica las diferentes propiedades electromagnéticas de los materiales del subsuelo. En cuanto la cronología, la recogida de material cerámico superficial y los antiguos trabajos de excavación indican que ya existía un núcleo de población en el siglo VI aC, que perduró hasta alrededor del año 200 aC, cuando fue abandonado en relación con la Segunda Guerra Púnica o las revueltas indígenas inmediatamente posteriores.

Los investigadores tienen la intención de hacer este año una primera excavación, un sondeo para comprobar los resultados en las zonas de más difícil interpretación. A continuación se iniciarán los trabajos de excavación en extensión, siempre en coordinación con el ayuntamiento de Banyeres del Penedès. «El resultado del georradar facilitará enormemente la tarea de excavación, ya que permitirá gestionar y planificar los trabajos; aunque siempre hay elementos que no están claros, por ejemplo parece que hay construcciones y trama urbana más allá del sistema defensivo al sur de la población », explica el profesor Noguera.

El Ayuntamiento de Banyeres del Penedès pasará a ser el propietario del conjunto de los terrenos, ya que está prevista comprarlos en los próximos meses. El consistorio está haciendo los trámites para poder empezar las excavaciones junto con la UB, siempre con la intención de divulgar y mostrar al público el yacimiento. Para el alcalde de Banyeres, Amadeu Benach, esta «es un gran hallazgo, importante no sólo para nuestro municipio sino para el conjunto del país».

La investigación sobre esta nueva ciudad se hace en el marco del proyecto Caracterización de los asentamientos urbanos en la costa de la Iberia septentrional (siglos VI-III aC), financiado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, a la vez que el yacimiento forma parte del proyecto de investigación de la UB el cambio sociocultural en la cesetanos oriental durante la Protohistoria y la época romana republicana.

Vídeo de la investigación: El georadar permite ver una gran ciudad íbera enterrada en Banyeres del Penedès